miércoles, 19 de febrero de 2014

Encuentro Doloroso en Manises

ENCUENTRO DOLOROSO MANISES

El reloj de la Iglesia de San Juan Bautista marca las nueve y cuarto de la noche, de un día no cualquiera, es Miércoles Santo. El invierno ya lejano, la primavera que se respira, el leve recuerdo de las hojas secas ante la visión de árboles frondosos, el vestir de los maniseros propio del calendario, son testimonios de que empieza todo un ritual, una ceremonia popular, una liturgia callejera, una tradición que año tras año se repite para hacer posible el Encuentro Doloroso entre Nuestra Señora de la Soledad y Nuestro  Padre Jesús del Gran Poder.

Los primeros penitentes empiezan a mover, los capirotes verdes acompasan su movimiento al son del tambor. En orden riguroso, solemne, precedidos de su Estandarte con el rostro del Cristo de las Misericordias, los hermanos de la Esperanza van dejando atrás la Plaza de la Iglesia, encaminándose por la calle Mayor, hacia la calle Obispo Soler. Los hermanos de la Soledad formados están, el color negro inunda el templo, es el color solemne, el de las grandes ocasiones, es el negro elegante de una celebración sino única si peculiar. Nuestra Señora de la Soledad, regia, cercana, en el pasillo de la Iglesia elevada por sus catorce portadores, observando como a un gesto del hermano canastilla van colocándose el capuchón sus cofrades, cogiendo una posición que ya no abandonaran hasta que vuelvan a entrar en la misma Iglesia. Se oye una corneta, es la indicación que la Hermandad va a salir, suenan los tambores y el veterano Estandarte de la Hermandad inicia la Procesión, le siguen los estandartes marianos, la banda de cornetas y tambores, los hermanos de la Soledad y la Virgen, con sus portadores, las camareras de la Virgen y en la Plaza espera la Banda de Música, que interpreta el Himno Nacional anunciando que la Soledad está de nuevo en la calle, va a recorrer Manises, para anunciar a todos que su Hijo está sufriendo y va a morir para salvarnos a todos. Con paso firme y ordenado, la Virgen de la Soledad encara la calle Mayor, se oyen los sones de “Caridad del Guadalquivir”, la música empuja a los portadores y la Virgen va firme y segura. 


      A su vez los tambores de la Flagelación y el Sepulcro dan a entender que la otra procesión ya marcha, se oye las notas de la Saeta, la música de los versos de Machado “Quien me presta una escalera, para subir al madero, a quitarle los clavos, a Jesús el Nazareno. La Saeta el Cantar al Cristo de los Gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar...... y sale a la plaza de la Iglesia la imagen de Jesús del Gran Poder, precedido por la Cruz Guía de la Soledad, mostrando un magnifico porte, con sus voluntariosos portadores, con la carga de la cruz, de una cruz que somos todos, que apoya sobre sus hombros y sin vacilar tira adelante, es el Gran Poder dicen unos, es el Nazareno, es el Gran Llover, el que todo lo puede, al que estamos rogando y rezando, al que le contamos nuestras penas y al que le agradecemos nuestras alegrías, es el Cristo que ampara a todos los hermanos de la Soledad, el que bajamos con esfuerzo y subimos con dificultad, al que llevamos con sudor y cansancio, es el Cristo que centra nuestras historias y anécdotas junto a la Soledad. 

Y de esta forma los dos séquitos recorren la cuna de la cerámica para encontrarse delante del Ayuntamiento. Parón forzoso, el dolor le impide caminar a Maria, la amargura de ver como sufre su Hijo hace que los portadores suspendan la marcha, cuantas madres maniseras se estarán viendo reflejadas en este instante, cuantas mujeres estarán haciendo suyo ese dolor en ese momento. Sin ayuda y sin fuerzas, aunque exhausto por el esfuerzo inhumano, el Gran Poder aún tiene aliento para consolar a su Madre, que gran ejemplo para todos, para los hermanos de la Soledad, para los hermanos de la Esperanza, para los cofrades del Santo Sepulcro y para los miembros de la Flagelación, que le acompañan y desde la pequeñez e impotencia quieren que el Gran Poder haga su trayecto sintiendo el amor y Fe en El y en su mensaje. De repente, dos voces rompen el silencio del momento. Que bella lectura, una voz masculina, otra femenina, y la Virgen de la Soledad comienza a acercarse, la corneta toca silencio e impone que en tan crucial instante no haya mas protagonistas que Maria y su Hijo Jesús, el corneta colorado por el esfuerzo, imbuido de la emoción acaba sus notas para que un gran estruendo anuncie que se han encontrado en el camino del Golgota y ver la reverencia de la Soledad ante el Gran Poder, que como Rey que es es elevado por encima de todos.

En ese momento................ las cuatro hermandades juntas, como siempre han ido, vuelven a marchar por las calles del centro histórico, recorriendo aquellas vías que vieron nacer nuestra Semana Santa Manisera, saboreando la Manises de siempre, la que guarda la esencia de sus gentes. Rojos, morados, verdes y negros en armónica formación acompañan al Gran Poder y a la Soledad en ese camino final, que volverá a tener gran emoción cuando el Nazareno entrando de cara a la Plaza de la Iglesia se despida de su Madre que ve como se le va el Hijo y llama a todos los maniseros a que ayuden a Maria, la acompañen y la consuelen.

FRANCISCO GIMENO MIÑANA

sábado, 15 de febrero de 2014

Acto del Descendimiento, de Francisco Gimeno Miñana.


DESCENDIMIENTO DE MANISES

         Esta es una de las tradiciones populares maniseras, que afortunadamente sigue perdurando entre nosotros, y no obstante los años transcurridos y los afanes de novedades que en muchos órdenes de la vida hemos visto, lo cierto es que el Sermón del Descendimiento sigue manteniéndose “como la perla en su concha”, con toda la pureza de su representación, con ese emotivo cuadro plástico, lleno de unción y fervor, que todos los años presenciamos en los atardeceres del Viernes Santo, en nuestro Templo Parroquial de San Juan Bautista, totalmente lleno de fieles, mientras el Padre Predicador nos va llevando al momento cumbre de la Redención humana, tras de lo cual se produce el acto que todos esperamos y que él nos va detallando con emotiva narración.”  (Artículo José Mª Moreno Royo en Programa de Semana Santa 1975)

         Así describía el Cronista Oficial e Hijo Predilecto de Manises un Acto que ha sabido adaptarse a los tiempos. Año tras año, la tarde de Viernes Santo, tras los Oficios Litúrgicos y momentos antes de la Solemne Procesión del Santo Entierro, se realiza en la Iglesia Parroquial San Juan Bautista de Manises, el descendimiento de la imagen de Cristo Crucificado, en la advocación de Cristo del Salvador, tras haber escuchado el Sermón de la 7 Palabras.

ANTECEDENTES HISTORICOS

         Este Acto, entre la liturgia y el teatro religioso medieval del Reino de Valencia es a partir del Concilio de Trento (1545-1563) cuando se potencia definitivamente la costumbre de representar esta escena de forma autónoma y sin estar enmarcada dentro de una dramatización general de la Pasión de Nuestro Señor, hecho que ocurre del mismo modo con lavatorios de pies, encuentros de imágenes, etc. La intención, fundamentalmente catequizadora, era la de mostrar de forma sencilla los hechos narrados en los Evangelios, para que el pueblo pudiera revivirlos, e incluso participar directamente en ellos, siempre con un lenguaje de gestos simbólicos. Al menos a este período corresponden las primeras ceremonias ya consolidadas de que tenemos constancia documental.. Con el convencimiento que su antigüedad en Manises se remonta varios siglos, encontramos los primeros datos escritos y fechados, en el siglo XIX, cuando el manisero Don Silvestre Arenes Bellver deja las rentas de una casa de su propiedad, sita en la calle del Angel nº 8, para sufragar los gastos que ocasionara el Acto del Descendimiento. Este Acto debió estar complementado con un texto cantado y con música que no ha llegado hasta nuestros días.

         Realizado hasta mitad del siglo XX por los sacerdotes de la Parroquia San Juan Bautista, ha sido posteriormente realizado por diversas Asociaciones, Cofradías, Hermandades o grupos de feligreses, hasta que el 12 de febrero de 1996, reunida la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera en el Patronato de Acción Social, se aprueba por unanimidad que los miembros de la Hermandad Virgen de la Soledad fueran los encargados de la preparación, realización y coste si lo hubiere del Acto del Descendimiento, como así vienen haciéndolo desde entonces, cumpliendo con lo acordado.

SERMÓN DE LAS 7 PALABRAS

         Previo al desenclavo y descendimiento del crucificado, un sacerdote o religioso realiza un Sermón, basado en las últimas 7 palabras que Jesucristo dijo en la Cruz antes de morir. Las siete palabras de Cristo en la cruz fueron recopiladas y analizadas en detalle por vez primera por el monje cisterciense Arnaud de Bonneval (+1156) en el siglo XII. A partir de ese momento las consideraciones teológicas o piadosas de esas palabras se multiplican. Pero fue San Roberto Berlarmino (Doctor de la Iglesia, 1542-1621) quién más impulsó su difusión y práctica al escribir el tratado Sobre las siete palabras pronunciadas por Cristo en la cruz

1.- Padre perdónalos porque no saben lo que hacen. Lucas 23, 34
2.- En verdad te digo: hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso. Lucas 23, 39-43
3.- ¡Mujer, he ahí a tu Hijo! ¡He ahí a tu madre!. Juan 19, 25-27
4.- Elí, Elí, ¿lama sabactani?....Dios mío, Dios, mío, ¿por qué me has abandonado?. Mateo 27, 45-47  y  Marcos 15, 33-35
5.- ¡Tengo sed!. Juan 19, 28-29
6.- Todo está consumado. Juan 19, 30
7.- ¡Padre, en tus manos entrego mi Espíritu!. Lucas 23, 46


DESCENDIMIENTO

En el Altar Mayor de la Iglesia de San Juan Bautista, sobre la mesa desnuda, queda fijado el Cristo del Salvador, imagen de tamaño natural y articulada, tallada en madera de pino, con una altura de 1’65 m, con un coste de 8000 pesetas (48 euros), sufragada por el matrimonio Salvador Mestre Prats-Sacramento Vilar Arenes y realizada por el escultor Don José Martínez Solaz con la característica de ser una imagen articulada en los hombros para desclavarle las manos y bajar los brazos. A los pies del altar se sitúa Nuestra Señora de la Soledad (imagen de Alfonso Gabino realizada en 1943), presenciando la escena, acompañando a su Hijo en el momento de su muerte.

Acompañados de un silencio penetrante, sobrecogedor, capaz de transmitir y hablar, con la Iglesia llena de fieles, los miembros de la Hermandad Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder, representando a José de Arimatea, Nicodemo, la Virgen y San Juan. Tras la muerte de Jesús, José de Arimatea, hombre rico e ilustre, seguidor clandestino de Jesús, miembro del tribunal supremo de los judíos y decurión del Imperio Romano; pidió a Pilato el Cuerpo de Jesús para poder enterrarlo en un sepelio de su propiedad.

Una vez obtenido el permiso, José de Arimatea acordó con Nicodemo, un rico fariseo, maestro en Israel y miembro del Sanedrín; ir al Gólgota a bajar a Jesús de la Cruz. Allí se encontraban Juan Evangelista, el discípulo más amado por Jesús, la Virgen María, María Magdalena y María de Cleofás que contemplaban el cuerpo muerto de Nuestro Señor Jesús. Nicodemo, Juan y José de Arimatea colocaron una escalera detrás de la Cruz. Subieron con unos lienzos y ataron el Cuerpo de Jesús por debajo de los brazos y de las rodillas al tronco de la Cruz. Entonces, fueron arrancando los clavos, martilleándolos por detrás. Los clavos salieron fácilmente debido a las grandes heridas que le habían provocado a Jesús. Una vez retirado el clavo izquierdo dejaron descender ese brazo suavemente sobre el cuerpo. Apoyado el brazo izquierdo, realizaron la misma operación con el brazo derecho de Jesús.

    Una vez liberados los brazos, Nicodemo, Juan y José de Arimatea llevaron la escalera a la parte delante de la Cruz, la apoyaron casi recta y muy próxima a Jesús. Desataron el lienzo de la parte superior y lo colgaron a uno de los ganchos que habían colocado previamente en la escalera. Una vez sujeto el primer lienzo, repitieron el proceso con los demás. Poco a poco fueron descendiendo el Cuerpo por la escalera hasta que estuvo al alcance de sus brazos.

    Habiendo descendido del todo el Santo Cuerpo, lo envolvieron desde las rodillas hasta la cintura y lo pusieron en los brazos de su Madre, llena de dolor y de amor. 

    Los hermanos de la Soledad imitando a aquellos buenos hombres, vestidos con la túnica blanca propia de la Cofradía, ayudados de dos escaleras y un sudario, con la solemnidad requerida por el momento, bajan de la Cruz la imagen de Jesús crucificado, pausando los movimientos, tras los conmovedores golpes sobre el madero para quitar los clavos de la mano y pies de la imagen del Redentor, lo que acrecientan, aún mas si cabe, el dramatismo del momento. Una vez desclavado, el silencio es total y absoluto; la tarde está declinando, se coloca a los pies del Altar Mayor la imagen del Salvador y los fieles acuden a besar los pies del Cristo. Mientras, la Cruz se ha quedado desnuda con la única compañía del sudario y ya se empieza a escuchar los sones desgarradores de los tambores de las Hermandades que anuncian la inminente salida de la Solemne Procesión del Santo Entierro.

Texto: Francisco Gimeno Miñana

Fotografías: Archivo F.G.M

Estandarte de la Hermandad de la Soledad, de Manises



Estandarte 
Hermandad Virgen de la Soledad y Jesus del Gran Poder


Estandarte Hermandad de la Soledad, Manises.
       El Estandarte o Guion de la Hermandad de la Soledad, de Manises, data de 1947, misma fecha en la que fueron aprobados sus Estatutos y por tanto erigida canónicamente en la Parroquia de San Juan Bautista, dos años después de su fundación en 1945. 

       Portado sobre una vara metálica vertical, cruzada por una vara horizontal haciendo la forma de cruz, y rematada en la actualidad por el escudo de la Hermandad, la cruz con el sudario rodeado de la corona de espinas, aunque durante décadas el remate fue una sencilla cruz de metal. 

    El estandarte esta confeccionado con tela de terciopelo negra, ribeteada de un fleco en blanco y negro, y sobre la tela hay bordados en plata una serie de símbolos de la Pasión.

     El motivo central es la Santa Cruz, símbolo del cristianismo, del que cuelga el Sudario con el que fue descendido el cuerpo de Jesucristo.

  En el ángulo superior derecho los tres clavos con que Jesucristo fue crucificado que nos recuerda el tormento que padecio. La muerte de Jesús fue todavía peor que la crucifixión común. No a todos los criminales condenados los clavaban a la cruz. Muchos eran amarrados. A Jesús lo acostaron y clavaron sus manos en posición abierta en el madero horizontal. Esta viga se llamaba patibulum y en ese momento estaba separado el madero vertical, que estaba clavado al suelo de forma permanente.

    Los clavos que los romanos usaban eran de trece a dieciocho centímetros de largo, afilados hasta terminar en una punta aguda. Se clavaban por las muñecas.  El clavo atravesaba el nervio mediano. Ese es el nervio mayor que sale de la mano y quedaba triturado por el clavo que lo martillaba. Este dolor es similar al que uno siente cuando se golpea accidentalmente el codo y se da en ese huesito (en el nervio llamado cúbito), pero ahora imagine tomar un par de pinzas y presionar hasta triturar ese nervio, ese dolor es similar al que Jesús experimentó.  Al romper ese tendón Jesús y por tener sus muñecas clavadas, Jesús fue  obligando a forzar todos los músculos de su espalda para poder respirar.

Estandarte abriendo paso de la Hermandad, calle Mayor.
    En el ángulo superior izquierdo la lanza y el hisopo. De la lanza se habla en Juan 19.33•34, (Pero al llegar a Jesus, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua). Según el Evangelio apócrifo de Nicodemo el nombre del soldado romano que atraviesa el costado de Cristo es Cayo Casio Longino quien viendo como Jesús expiraba dijo: "Verdaderamente este hombre era hijo de Dios", Marcos 15.39 . Del hisopeo se habla en el Evangelio de San Juan, tras decir Jesus Tengo sed, había una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopeo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. 

    En el ángulo inferior derecho el corazón atravesado por el puñal del que brota una llama de fuego . Este símbolo nos recuerda la predicción del anciano Simeon el día de la presentación de Jesus en el Templo, Lucas 2,35, Y Simeon bendijo a entrambos y dijo a Maria, su madre, Mira, este niño esta destinado para ruina, y para resurrección de muchos en Israel y para ser el blanco de las contradicciones El mundo se dividida en dos bandos, los amigos y los enemigos de Jesus y una espada traspasara tu propia alma para que se descubran los pensamientos ocultos en los corazones de muchos. 

Barrio San Francisco
    En el ángulo inferior izquierdo el martillo y el flagellum taxillatum, con que fue torturado, una especie de látigo compuesto básicamente de un bastón con tiras de cuero. La punta de cada tira se encontraba rematad con fragmentos de hueso de cordero y de plomo. Para la flagelación, el hombre era desnudado, y sus manos eran atadas a un poste. Las espaldas, las nalgas y las piernas eran azotadas, bien sea por dos soldados o por uno que alternaba la posición. La severidad de la flagelación dependía de la disposición de los verdugos y su objetivo era debilitar a la víctima a un estado próximo al colapso o la muerte.
    Alrededor y debajo del motivo central encontramos el nombre de la Hermandad, que en 1947 solo tenia como advocacion la Virgen de la Soledad, no seria hasta 1948 cuando se esculpió y bendijo la imagen de Jesus del Gran Poder, Hermandad de Ntra Señora de la Soledad, Manises y el año de confección del estandarte 1947.

    Nuestro Estandarte siempre precede a los hermanos, que con sus vestas de capucho y capa negra con tunica blanca, participan en las Procesiones, el Miercoles y Viernes Santo junto al estandarte, procesiona la Cruz Guia y los estandarte marianos.

Francisco Gimeno Miñana

lunes, 20 de enero de 2014

CEMAJ, nuevo servicio juvenil

 CEMAJ, nuevo servicio juvenil.


         A propuesta del Concejal de Juventud, Don José Bustamante Luna (1), la Junta Rectora de la Fundación Municipal de Cultura y Juventud (2) ha creado con la unanimidad de todos sus miembros, el CEMAJ (Centro Municipal de Animación Juvenil). 


    El CEMAJ está llamado a ser un importante servicio publico que dinamice el Programa Municipal de Juventud, donde la vanguardia juvenil tendrá su cauce de expresión y donde información, colaboración, acción y animación a través de proyectos y campañas harán del joven manisero, un ciudadano moderno del siglo XXI.

                                                                        

         Queremos que el CEMAJ sea el coordinador entre los centros propios de la Fundación como la Ludoteca En Marcha y Centro Juvenil San Francisco y aquellos centros o asociaciones juveniles que tienen convenio de colaboración con la F.M.C.J. 


        El CEMAJ oferta para el joven, desde una sala de ordenadores donde se podrá acceder a internet y dar los primeros pasos en el mundo de la informática, hasta la posibilidad de conocer cada uno de los albergues que están presentes en la geografía española, pasando por interesantes proyectos y campañas como Campaña de la Nieve, Grupos de Rock o el Mercado del Estudiante.


         Os invito a que os acerquéis hasta la sede del CEMAJ en la calle Asilo de San Francisco s/n, donde os atenderán y explicaran las múltiples utilidades de este nuevo servicio municipal que ayudará a los jóvenes maniseros a ser la vanguardia de la Comunidad Valenciana.


Francisco Gimeno Miñana

Coordinador F.M.C.J (3)


Centro Municipal de Información Juvenil - CEMAJ

C/ Asilo de San Francisco s/n

46940 - Manises

Tfno.- 96 152 52 65

Correo electrónico: manises_juventud@infoville.net           

                                  manises_cemaj@infoville.net



NOTAS

1.- Jose Bustamante Luna fue Concejal de Juventud del Ayuntamiento de Manises entre julio de 1999 y junio de 2003, con el primer gobierno municipal del Partido Popular presidido por Enrique Crespo Calatrava..

2.- La Fundación Municipal de Cultura y Juventud fue un organismo autónomo del Ayuntamiento de Manises creado en 1985 y que gestionaba los recurso culturales y juveniles municipales como el Auditorio Germanas, la Casa de Cultura, la Biblioteca Municipal y el Centro de Información Juvenil, entre otros.

3.- Francisco Gimeno Miñana fue Coordinador de la Fundación Municipal de Cultura y Juventud desde enero de 2000 hasta junio de 2003. En este periodo se acometió una gran reforma del Departamento de Juventud, con la creación de nuevos servicios municipales y la incorporación de nuevos profesionales.

jueves, 18 de abril de 2013

LA LEALTAD PRIMER VALOR QUE MUCHOS OLVIDAN


En los hechos vitales, o se es leal o no se es, no hay termino medio

     Estoy seguro que todos hemos reflexionado alguna vez sobre la lealtad. Personalmente, algunos sucesos acaecidos últimamente, me han llevado a unas reflexiones relacionadas con la lealtad, algo en desuso en estos momentos por gran parte de la sociedad. En una época en la que las personas no se caracterizan por tener un compromiso, estoy seguro que se desconoce el sentido de la palabra lealtad y en la mayoría de ocasiones no llega a ser una actitud propia de las personas de nuestros días.

    Siempre se ha dicho que la lealtad es hacer aquello con lo que uno se ha comprometido aún entre circunstancias cambiantes y adversas, el estar con un amigo en las buenas y en las malas situaciones, es un corresponder, una obligación adquirida libremente que se tiene con los demás, un compromiso de defender lo que creemos y en quien creemos, un compromiso con la sociedad misma, pues quien es traidor en definitiva se queda solo y todos conocemos aquello de “Roma no paga traidores”.

Como vemos, la lealtad se relaciona estrechamente con otras virtudes como el respeto, la responsabilidad y la honestidad con nosotros mismos y con los demás. Lo importante es vivir y sentir esas virtudes por lo que representan para nosotros, y por las personas que en algún momento expresan un pensamiento que coincide con nuestros ideales y nos identificamos con el.

Podemos encontrarnos con insultos, amenazas, calumnias, son armas que poco dicen a favor de quien las utiliza, alianzas pactadas en la sombra porque no se atreven a obrar a la luz del día, aprovechar debilidades ajenas para lograr sus objetivos, jugar descaradamente y sin principios con deslealtades. No importa recibir una serie de golpes, por muy traicioneros que sean, por mantener incólume nuestra convicción, es el enfrentarse a quien sea, defendiendo nuestros principios más honestos, y que la bajeza y ruindad de algunos no nos intimide, porque en definitiva somos y sentimos el sentido de lo que significa la lealtad bajo cualquier condición adversa, seguros que no claudicaremos.

Y, en medio de todo este asunto, está en juego mi sentido de la amistad y la fidelidad. Tengo la conciencia muy tranquila. Las ideas muy claras. Sé perfectamente lo que tengo que hacer: caso omiso a quienes no merecen el apelativo de personas. No ignoro que pretenderán atacarme. Se volverán contra mí, pero tengo unos principios más honestos, porque la bajeza y ruindad de algunos no me da miedo, porque no abandono a los míos cuando las cosas se ponen feas... porque, en definitiva, soy leal.

Leí hace poco un cuento, con el que quiero acabar este escrito, un cuento que transmite bastante bien el significado de la lealtad:

“Hace mucho, mucho tiempo, antes de que los hombres y sus ciudades llenaran la tierra, antes incluso de que muchas cosas tuvieran un nombre, existía un lugar misterioso custodiado por el hada del lago. Justa y generosa, todos sus vasallos siempre estaban dispuestos a servirle. Y cuando unos malvados seres amenazaron el lago y sus bosques, muchos se unieron al hada cuando les pidió que la acompañaran en un peligroso viaje a través de ríos, pantanos y desiertos en busca de la Piedra de Cristal, la única salvación posible para todos.

El hada advirtió de los peligros y dificultades, de lo difícil que sería aguantar todo el viaje, pero ninguno se asustó. Todos prometieron acompañarla hasta donde hiciera falta, y aquel mismo día, el hada y sus 50 más leales vasallos comenzaron el viaje. El camino fue aún más terrible y duro que lo había anunciado el hada. Se enfrentaron a bestias terribles, caminaron día y noche y vagaron perdidos por el desierto sufriendo el hambre y la sed. Ante tantas adversidades muchos se desanimaron y terminaron por abandonar el viaje a medio camino, hasta que sólo quedó uno, llamado Sombra. No era el más valiente, ni el mejor luchador, ni siquiera el más listo o divertido, pero continuó junto al hada hasta el final. Cuando ésta le preguntaba que por qué no abandonaba como los demás, Sombra respondía siempre lo mismo "Os dije que os acompañaría a pesar de las dificultades, y éso es lo que hago. No voy a dar media vuelta sólo porque haya sido verdad que iba a ser duro".

Gracias a su leal Sombra pudo el hada por fin encontrar la Piedra de Cristal, pero el monstruoso Guardián de la piedra no estaba dispuesto a entregársela. Entonces Sombra, en un último gesto de lealtad, se ofreció a cambio de la piedra quedándose al servicio del Guardián por el resto de sus días...

La poderosa magia de la Piedra de Cristal permitió al hada regresar al lago y expulsar a los seres malvados, pero cada noche lloraba la ausencia de su fiel Sombra, pues de aquel firme y generoso compromiso surgió un amor más fuerte que ningún otro. Y en su recuerdo, queriendo mostrar a todos el valor de la lealtad y el compromiso, regaló a cada ser de la tierra su propia sombra durante el día; pero al llegar la noche, todas las sombras acuden el lago, donde consuelan y acompañan a su triste hada. “

Francisco Gimeno Miñana



viernes, 11 de febrero de 2011

Humor Semanasantero.


UN POCO DE HUMOR










martes, 19 de octubre de 2010

La Semana Santa Manisera de 1966.

El año 1966 es un año especial dentro de la historia de la Semana Santa Manisera, distinguido por ser un año de novedades, un momento donde los dirigentes de las hermandades quisieron dar mayor fuerza y realce a esta celebración religiosa.

Los actos de religiosidad popular eran coordinados por la Junta Central de Hermandades, presidida por Don Luis Vilar Calatrava, miembro de la Hermandad de la Flagelación del Señor, y a su vez esta Junta se coordinaba con la Junta Parroquial para la participación de los hermanos en los actos litúrgicos.

Existían cinco hermandades de Semana Santa, Flagelación del Señor (els rojos), Santo Sepulcro y Caballeros del Santo Entierro (els morats), Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder (els negres), Ntro Padre Jesus de las Misericordias y Mª Stma. De la Esperanza de los Desamparados (els verds), y Cristo del Salvador (els blancs). Había dos Parroquias, San Juan Bautista con Don Bernardo Bañuls Fontana como Parroco, y la Parroquia del Inmaculado Corazón de María con Don Idelfonso Lapuebla Furió como Párroco.

Manises en 1966 tenia como Alcalde a Don Francisco Gimeno Adrian. Era Gobernador Civil de Valencia Don Antonio Rueda Sanchez-Malo y Arzobispo de la Diócesis Valentina Don Marcelino Olaechea y Loizaga, estando regida la Iglesia Universal por Pablo VI.

Destacar que en 1966 se inauguró el Monumento al Obispo en Soler en la Plaza del Castell, como homenaje a tan ilustre manisero que evangelizó grandes regiones de Colombia.

La Semana Santa se celebró entre el 3 de abril (Domingo de Ramos) y el 10 de abril (Domingo de Resurrección), siendo anunciada en la Aleluya, edición local, numero 1325 y en un cuidado Libro-Programa cuya portada era una fotografía del Flagelado, obra de Octavio Vicent, y en cuyo interior había artículos de Don Francisco Gimeno Adrian, Alcalde, Don Bernardo Bañuls, Don José Granell Cardo, Don Ildefonso Lapuebla Furió, Don Luis Vilar Calatrava, Don Jose Mª Moreno Royo (“El Calvario Actual y el Cementerio Viejo”), Don Jose Mª Marticorena Ruiz (“Aquella mujer vestida de verde”), un hermano anónimo de la Hdad de la Soledad (“Jesús afligido por los pecados del mundo”), Don Francisco Andres Adobes (“El vacío del mundo”) y un hermano del Santo Sepulcro (“Antecedentes históricos de la Hermandad del Santo Sepulcro y Caballeros del Santo Entierro”).

El Viernes de Dolor 1 de abril, a las 20’30 horas, tuvo lugar la bendición de la nueva imagen “María Santísima de los Dolores y de la Misericordia” de la Hermandad Cristo del Salvador. El Domingo de Ramos tanto en San Juan Bautista como en el I. Corazón de María tuvieron lugar las Procesiones de Ramos y Palmas. En el I. Corazón de María se hizo la Bendición de Ramos y Palmas en la Plaza Palafox para luego recorrer las calles Miguel Suria, Valldecabres, Maestro Chapí, Caudillo (hoy Mayor) hasta la Iglesia.
En la Parroquia de San Juan Bautista, después de la Procesión y Misa de Ramos, se procedió a la bendición del grupo escultórico de las Tres Marías, de la Hermandad del Santo Sepulcro, retrasado una semana “por causas de fuerza mayor” según rezaba el anuncio de Aleluya, y de la Cruz-Guía de la Flagelación del Señor. Desde el Colegio del Carmen partió una comitiva, de particular, sin ninguna vesta, con las bandas de cornetas y tambores de la Flagelación y el Santo Sepulcro tocando, hasta la Plaza de la Iglesia donde el Sr Párroco, Don Bernardo Bañuls, bendijo el nuevo Paso y la maravillosa Cruz-Guía con emblemas de la Pasión, decorados sobre placas de porcelana y apliques de metal dorado.

Los actos y procesiones de la Semana Santa discurrieron sin ninguna anomalía, según los horarios e itinerarios previstos y destacando las novedades de la Cruz Guía de la Flagelación, el nuevo paso de María Santísima del Mayor Dolor, el estreno por parte de los hermanos del Salvador de cirios eléctricos y un báculo especial para el Hermano Mayor, y el nuevo Paso de las Tres Marias de la Hermandad del Santo Sepulcro:
Procesión Virgen de la Esperanza: Domingo de Ramos, 9 de la noche.- Salida Parroquia S. Juan Bta, San Juan, Mosén Pere Esplugues, Sagrario, Juan Bta. Valldecabres (hoy Dr. Catalá), General Mola (hoy Olivar), Cura Catalá, Cervantes, Monseñor Aviñó, General Sanjurjo (hoy Dr. Gargallo), Pintor Sorolla, Cervantes, Caudillo (hoy Mayor) e Iglesia S. Juan Bta.
Procesión Flagelación del Señor: Lunes Santo, 8’30 de la noche.- San Juan, Maestro Guillem, Calvo Sotelo (hoy P.Valenciano), Valencia, Santas Justa y Rufina, Fábricas, Rafael Valls, Caudillo (hoy Mayor), Obispo Soler, sagrario, Juan Bta. Valldecabres (hoy Dr. Catalá), San Vicente, General Sanjurjo (hoy Dr. Gargallo), Caudillo (hoy Mayor) hasta la Parroquia de San Juan Bta.
Procesión Ntro Padre Jesús del Gran Poder y Ntra. Sra de la Soledad: Martes Santo, 8’30 de la noche.- Iglesia de San Juan Bta, Plaza Caídos (hoy Plaza Iglesia), San Juan, Mosen Pere Esplugues, Sagrario, Pl. Victoria (hoy Castell), Centro, Cura Catalá, Cervantes, Caudillo (hoy Mayor), General Sanjurjo (hoy Dr. Gargallo), General Goded (hoy Garcia Lorca), Colón, Guillermo de Osma, San Juan, Plaza de los Caídos (hoy Iglesia), Parroquia San Juan Bta.
Procesión del Cristo del Salvador: Miércoles Santo.- 8’30 de la tarde, Concentración de las Hermandades de la Flagelación, Esperanza, Soledad y Santo Sepulcro en la Plaza de los Caídos (hoy Iglesia), para trasladarse corporativamente a la Parroquia del I. Corazón de María.
9 de la noche.- Salida de la Parroquia del I. Corazón de María, Dr. Fleming, Ferrandis Luna, Millan Astray (hoy Joanot Martorell), Cueva Santa, Masia la Cova, Santa Felix, Maestro Chapí, Caudillo (hoy Mayor) y entrada en la Parroquia del I. Corazón de Maria
El triduo pascual estaba anunciado de las siguiente manera:
JUEVES SANTO (San Juan Bta): a las 16’30, confesiones, a las 17, Misa de Comunión, a las 19 Recepción de los Santos Oleos y a continuación Misa Solemne de la Cena del Señor, con Lavatorio de Pies, Solemne Traslado del Santísimo Sacramento al Monumento y Denudación de los Altares. A las 23, vigilia de Adoración Nocturna y Hora Santa.
JUEVES SANTO (I.C. de María): a las 17, confesiones. A las 19 Misa Solemnísima cantada In Coena Domini con el Lavatorio de Pies, de comunión genera, Traslado de S.D.M, etc pro populo seu ex offitio. A las 23, Hora Santa, Vigilia de Adoración Nocturna y Via Crucis publico-penitencial (Dr. Fleming, Ferrandis Luna, Finca roja, Plaza Palafox, Suria, Valldecabres, Chapí, Caudillo, Lepanto, Ramón y Cajal, justo y Pastor, Traslación hasta la Iglesia)
VIERNES SANTO: a las 11, Vía Crucis publico al Calvario: a las 12, Solemne Acción Litúrgica en memoria de la Pasión y Muerte del Señor: Lecturas, Oración solemne de los fieles; Adoración de la Cruz y Comunión. A las 19, Sermón del Descendimiento; a las 20’30 Procesión del Santo Entierro.

El año 1966 traía como novedad el cambio de calles en el recorrido del Santo Entierro que hasta ese año había sido la volta xicoteta y la volta gran de toda la vida (Iglesia-San Juan-Pl. Corazón de Jesús-Angel-San Vicente-Santa Felix-Mayor-Valencia-Santas Justa y Rufina-Fabricas-Rafael Valls-Mayor-Obispo Soler-Sagrario-Dr. Catalá-San Pascual-Mayor e Iglesia). Los años anteriores la afluencia de publico que acudía de otras localidades a presenciar el Santo Entierro, hacia que las calles se abarrotaran de gente, impidiendo que los pasos pudieran circular en condiciones como le pasó al Gran Poder un año en la calle del Angel donde se había concentrado tal cantidad de gente que impedían girar en condiciones, y ante la petición de los hermanos de que el publico se retirara para que todo se reanudara, la gente ponía pegas debido entre otras cosas a que era difícil tener un sitio privilegiado y habían acudido con mucha antelación. Al igual que un año la Cruz Parroquial había realizado la “volta xicoteta” y aún salían vestas de la Iglesia, llegando a paralizar la procesión y costando mucho que se reanudara. Estas anécdotas, unido al hecho de que Manises se había expandido mucho en zona urbana y habitantes, unido al hecho de que la Semana Santa Manisera gozaba de gran fama entre las poblaciones cercanas, motivó que la Junta Central de Hermandades pidiera formalmente al Ayuntamiento de Manises permiso para cambiar el itinerario del Santo Entierro, evidentemente con el visto bueno del nuevo párroco, Don Bernardo Bañuls, siendo estas las palabras del Alcalde en el Programa de ese mismo año.

Quiero aprovechar la ocasión para hacer un pequeños comentario acerca del acuerdo adoptado por la Corporación Municipal que presido, con fecha de 3 del actual, sobre el nuevo itinerario a seguir en la procesión del Santo Entierro. Acaso con dicho acuerdo se haya roto la tradición del itinerario que de antiguo se seguía pero el Ayuntamiento pensando en el esplendor de la procesión aludida y sin partidismos de ninguna clase, ha creído conveniente el modificar tan repetido itinerario.
Piensen los maniseros que el itinerario que se seguía proviene de cuando la población de Manises contaba con 5000 habitantes, poco más o menos, y en la actualidad nos estamos acercando a los 20000, por lo que la asistencia de personal hace que el esplendor, por los tumultos que se forman, quede disminuido de manera contundente.
Espero, pues, que la Junta Central de Hermandades de la Semana Santa, que los vecinos de Manises en general, acepten esta modificación, teniendo en cuenta que ha sido adoptada por la Corporación Municipal de forma desinteresada y sin querer perjudicar ni lesionar intereses particulares”.

Es evidente que este cambio de itinerario no fue bien acogido por todos, concretamente aquellos vecinos que veían como el Santo Entierro ya no pasaba por delante de sus casas. De esta forma el itinerario pasaba a ser el siguiente: Iglesia, Mayor, Obispo Soler, Sagrario, Castell, Centro, Cura Catala, San Bernardo, Mayor e Iglesia.

Ese año procesionaría por vez primera el Paso de las Tres Marías de la Hermandad del Santo Sepulcro con la intención de cerrar el Santo Entierro, zanjando de esa manera la aspiración lógica de ser la Virgen de la Soledad quien cerrara la Solemne Procesión. Así consta en el programa de 1966 aunque en el momento de salir la Procesión, Don Bernardo se opuso a que esto fuera así y “aconsejó” que el Paso de las Tres Marías fuera delante del Santo Sepulcro, quien definitivamente cerró el Santo Entierro, acompañado de autoridades eclesiásticas, civiles, piquete de soldados del Cuartel de Artillería Antiaérea que había en Manises y la Banda de Música.

Como curiosidad diremos que el Sábado Santo, en el I. Corazón de María se realizaba la Procesión del Silencio, presidida por la imagen de María Santísima de los Dolores y de la Misericordia, por las calles Dr. Fleming, Ferrandis Luna, Millan Astray (hoy Joanot Martorell), Cueva Santa, Rafael Atard, Grupo Santa Felix, Chapí, Caudillo (hoy Mayor) e Iglesia
El Domingo de Resurrección terminaban todos los actos con el Encuentro Glorioso, la Virgen partía desde el Convento de las Carmelitas (hoy Casa de Cultura y Juventud) acompañada de las Hdades. Esperanza, Salvador y Soledad y recorría la calle Mayor hasta la Plaza de la Iglesia. El Resucitada salía de la Iglesia y por las calles San Juan, Maestro Guillem, P.Valenciano llegaba hasta la Plaza de la Iglesia donde se encontraba con la Virgen.

La Semana Santa Manisera de 1966 fue intensa, con cinco hermandades y dos parroquias que en todo momento se complementaban. No quisiera terminar este articulo sin hacer un llamamiento a los antiguos hermanos del Salvador para que recuerden lo que fue su Hermandad y hagan un esfuerzo por sacar la imagen del Cristo junto al resto de imágenes de la Semana Santa Manisera Desde luego si así fuere que cuenten conmigo porque tendré mucho gusto en ayudarles.

Francisco Gimeno Miñana