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miércoles, 27 de noviembre de 2019

Francisco Gimeno Adrian.

    Francisco Gimeno Adrián nació un 24 de Julio de 1911 en Manises (Valencia), hijo de Francisco Gimeno San Nicolás y de Amparo Adrian Izquierdo. Fue el segundo de 3  hermanos, su hermana mayor Asunción y su hermano pequeño Amadeo. 

   Durante su infancia vivió en la zona de las Cuevas (les coves en valenciano) que había alrededor de las calle Compañía. Cursó estudios primarios y ya en su juventud fue moldista de profesión y además fue músico de la banda del Circulo Católico La Paz de Manises donde tocaba la percusión, afición que compartía con la del teatro. Participando en los inicios del Teatro Patronato, donde fue participe de la primera obra que se representó en 1932, y a la del fútbol en la que además de jugar en equipos locales, fue un gran aficionado del Valencia C.F durante toda su vida.

 Francisco (izquierda) y Amadeo (derecha) Gimeno Adrian
     El 5 de marzo de 1943 se casa con Josefina Botet Nadal, con la que tendría dos hijos Francisco y Amparo.  Tuvo su propio taller de moldes en la calle Mediodía esquina Carretera de Ribarroja. En 1945, fue fundador de la Hermandad de Semana Santa de la Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder ( Els negres ).

Francisco Gimeno y su mujer Josefina Botet Nadal
    Fue concejal del Ayuntamiento de Manises en las décadas de los 40, 50, 60 del siglo XX y Alcalde de Manises en dos ocasiones; la primera de 1950 a 1953 y la segunda vez de 1963 a 1970. Bajo su mandato se construyó la pasarela peatonal del cementerio, empezó a emitir Radio Manises, se construyó la ampliación del colegio Vicente Nicolau y Garcia Planells, se crearon las escuelas del barrio San Francisco, se creó el Instituto de Enseñanza Secundaria Jose Rodrigo Botet, se creó el Museo de Cerámica de Manises, se impulsó la creación de la banda de música La Artística Manisense, se construyó el Mercado municipal Los Pinos (Plaza de Rafael Atard), creación del matadero municipal, se construyó el alcantarillado de la población, se empezó el pavimentado de las calles de la población y la urbanización de zonas de Manises como la Plaza del Castell y la Avenida Blasco Ibañez.

Recibiendo un homenaje de la Sociedad Musical La Artística Manisense por su pertenencia a la Banda del Circulo Católico La Paz.

    Su vida laboral acabó como Agente Distribuidor de Butano S.A, en lo personal tuvo tres nietos, Francisco, Amadeo y Jaime, falleciendo el 25 de diciembre de 1993, en Manises.

miércoles, 1 de febrero de 2017

60 años de la Hermandad de la Soledad, de Manises, por Francisco Gimeno Miñana.

EXPOSICIÓN 
“60 AÑOS DE HERMANDAD VIRGEN DE LA SOLEDAD”

         El año 2005 fue el número 60 de vida para la Hermandad Virgen de la Soledad, "els negres", razón que llevó a realizar una celebración acorde a la efemérides, ya que no se había podido realizarla en el año 1995 cuando se conmemoraron las bodas de oro de la Hermandad.

          Uno de los objetivos fue realizar una exposición en la Casa de Cultura y Juventud de Manises, mostrando la trayectoria de la Hermandad, desde su fundación en 1945 hasta el año 2005, exponiendo fotografías, trajes, documentos, recortes de prensa, objetos, pasos, imágenes........................ Ante la imposibilidad de encontrar una fecha antes de la Semana Santa, planificamos la exposición para después de la misma, hecho que nos beneficiaba pues era terminar los actos de la Semana Santa y trasladar los enseres, imágenes y demás objetos directamente a la Casa de Cultura para preparar la exposición.

         Con paciencia y un excelente equipo de trabajo, se trasladó todos los materiales, preparando y reuniendo los fondos de la exposición, organizando por fechas, por grupos....... toda la semana previa, sobre todo los últimos tres días. 

Cartel Anunciador de la Exposición
         El sábado 9 de abril, con un aire frió fuera de lo normal para la fecha, poco después de las 21 horas, en la Sala Ceramista Gimeno de la Casa de Cultura y Juventud de Manises, fue inaugurada la exposición  “60 años de Hermandad de Soledad” por parte de Don Valentín Peñarrocha Carbonell, Cura Párroco de San Juan Bautista, y Don Francisco Miguel Izquierdo Moreno, Primer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Manises y Don Francisco Gimeno Miñana.  Hermano Mayor, con la presencia de hermanos fundadores como Miguel Marzo y Angel Coll, miembros de nuestra Hermandad, Don Francisco Javier Pérez Saiz, Presidente de la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera en aquel momento, diversos Concejales del Ayuntamiento de Manises y representación de las Hermandades de la Flagelación del Señor, Santo Sepulcro y de la Esperanza. 
Fotografía del Encuentro Glorioso
       En la exposición se podía encontrar los documentos fundacionales de la Hermandad, bocetos de las imágenes, permisos eclesiásticos, primeros estatutos, listado de hermanos fundadores, listado de asesores religiosos, listado de hermanos mayores, fotografías antiguas, trajes de personajes bíblicos, vestas, vesta con la capa blanca tal y como se llevaba en el Encuentro Glorioso al principio, traje de romanas, túnicas de portadores del Cristo, de la Virgen, equipaje del equipo de fútbol sala. En medio de la sala había una vitrina con la maza del descendimiento, los huesos del Cristo del Salvador, programas antiguos, partitura de la marcha procesional dedicada al Gran Poder, medallas y cíngulos. Al lado estaban los laterales de reflejo metálicos y sobre ellos la Cruz Guía. Aparte de los tambores, cornetas y la maqueta de cerámica, falta reflejar la presencia estelar de las imágenes de Jesús del Gran Poder y la Virgen de la Soledad de alegría, lo que supuso el todo de la exposición, pues este hecho atrajo a muchos maniseros/as.

El mismo día de la inauguración, en el claustro de la Casa de Cultura se presentó la pagina www.elsnegres.ya.st, referida a la hermandad, cuyo contenido fue excepcional, con saluda del Hermano Mayor, fotos de los pasos, historia de la hermandad, explicación de los actos,.............. 

La exposición fue del agrado de muchos visitantes, la Hermandad recibió muchas felicitaciones por la misma y todos los que colaboraron en su organización y desarrollo tuvieron la satisfacción de mostrar un trozo de nuestra historia y como no de ser la primera hermandad en realizar una exposición de estas características. A todos los que colaboraron, muchas gracias.

El viernes 29 de abril se clausuraba oficialmente la exposición, siendo entre 3000 y 3500 los visitantes que pasaron por la Sala Ceramista Gimeno de la Casa de Cultura a ver la exposición. A todos ellos muchas gracias.


Francisco Gimeno Miñana

sábado, 15 de febrero de 2014

Acto del Descendimiento, de Francisco Gimeno Miñana.


DESCENDIMIENTO DE MANISES

         Esta es una de las tradiciones populares maniseras, que afortunadamente sigue perdurando entre nosotros, y no obstante los años transcurridos y los afanes de novedades que en muchos órdenes de la vida hemos visto, lo cierto es que el Sermón del Descendimiento sigue manteniéndose “como la perla en su concha”, con toda la pureza de su representación, con ese emotivo cuadro plástico, lleno de unción y fervor, que todos los años presenciamos en los atardeceres del Viernes Santo, en nuestro Templo Parroquial de San Juan Bautista, totalmente lleno de fieles, mientras el Padre Predicador nos va llevando al momento cumbre de la Redención humana, tras de lo cual se produce el acto que todos esperamos y que él nos va detallando con emotiva narración.”  (Artículo José Mª Moreno Royo en Programa de Semana Santa 1975)

         Así describía el Cronista Oficial e Hijo Predilecto de Manises un Acto que ha sabido adaptarse a los tiempos. Año tras año, la tarde de Viernes Santo, tras los Oficios Litúrgicos y momentos antes de la Solemne Procesión del Santo Entierro, se realiza en la Iglesia Parroquial San Juan Bautista de Manises, el descendimiento de la imagen de Cristo Crucificado, en la advocación de Cristo del Salvador, tras haber escuchado el Sermón de la 7 Palabras.

ANTECEDENTES HISTORICOS

         Este Acto, entre la liturgia y el teatro religioso medieval del Reino de Valencia es a partir del Concilio de Trento (1545-1563) cuando se potencia definitivamente la costumbre de representar esta escena de forma autónoma y sin estar enmarcada dentro de una dramatización general de la Pasión de Nuestro Señor, hecho que ocurre del mismo modo con lavatorios de pies, encuentros de imágenes, etc. La intención, fundamentalmente catequizadora, era la de mostrar de forma sencilla los hechos narrados en los Evangelios, para que el pueblo pudiera revivirlos, e incluso participar directamente en ellos, siempre con un lenguaje de gestos simbólicos. Al menos a este período corresponden las primeras ceremonias ya consolidadas de que tenemos constancia documental.. Con el convencimiento que su antigüedad en Manises se remonta varios siglos, encontramos los primeros datos escritos y fechados, en el siglo XIX, cuando el manisero Don Silvestre Arenes Bellver deja las rentas de una casa de su propiedad, sita en la calle del Angel nº 8, para sufragar los gastos que ocasionara el Acto del Descendimiento. Este Acto debió estar complementado con un texto cantado y con música que no ha llegado hasta nuestros días.

         Realizado hasta mitad del siglo XX por los sacerdotes de la Parroquia San Juan Bautista, ha sido posteriormente realizado por diversas Asociaciones, Cofradías, Hermandades o grupos de feligreses, hasta que el 12 de febrero de 1996, reunida la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera en el Patronato de Acción Social, se aprueba por unanimidad que los miembros de la Hermandad Virgen de la Soledad fueran los encargados de la preparación, realización y coste si lo hubiere del Acto del Descendimiento, como así vienen haciéndolo desde entonces, cumpliendo con lo acordado.

SERMÓN DE LAS 7 PALABRAS

         Previo al desenclavo y descendimiento del crucificado, un sacerdote o religioso realiza un Sermón, basado en las últimas 7 palabras que Jesucristo dijo en la Cruz antes de morir. Las siete palabras de Cristo en la cruz fueron recopiladas y analizadas en detalle por vez primera por el monje cisterciense Arnaud de Bonneval (+1156) en el siglo XII. A partir de ese momento las consideraciones teológicas o piadosas de esas palabras se multiplican. Pero fue San Roberto Berlarmino (Doctor de la Iglesia, 1542-1621) quién más impulsó su difusión y práctica al escribir el tratado Sobre las siete palabras pronunciadas por Cristo en la cruz

1.- Padre perdónalos porque no saben lo que hacen. Lucas 23, 34
2.- En verdad te digo: hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso. Lucas 23, 39-43
3.- ¡Mujer, he ahí a tu Hijo! ¡He ahí a tu madre!. Juan 19, 25-27
4.- Elí, Elí, ¿lama sabactani?....Dios mío, Dios, mío, ¿por qué me has abandonado?. Mateo 27, 45-47  y  Marcos 15, 33-35
5.- ¡Tengo sed!. Juan 19, 28-29
6.- Todo está consumado. Juan 19, 30
7.- ¡Padre, en tus manos entrego mi Espíritu!. Lucas 23, 46


DESCENDIMIENTO

En el Altar Mayor de la Iglesia de San Juan Bautista, sobre la mesa desnuda, queda fijado el Cristo del Salvador, imagen de tamaño natural y articulada, tallada en madera de pino, con una altura de 1’65 m, con un coste de 8000 pesetas (48 euros), sufragada por el matrimonio Salvador Mestre Prats-Sacramento Vilar Arenes y realizada por el escultor Don José Martínez Solaz con la característica de ser una imagen articulada en los hombros para desclavarle las manos y bajar los brazos. A los pies del altar se sitúa Nuestra Señora de la Soledad (imagen de Alfonso Gabino realizada en 1943), presenciando la escena, acompañando a su Hijo en el momento de su muerte.

Acompañados de un silencio penetrante, sobrecogedor, capaz de transmitir y hablar, con la Iglesia llena de fieles, los miembros de la Hermandad Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder, representando a José de Arimatea, Nicodemo, la Virgen y San Juan. Tras la muerte de Jesús, José de Arimatea, hombre rico e ilustre, seguidor clandestino de Jesús, miembro del tribunal supremo de los judíos y decurión del Imperio Romano; pidió a Pilato el Cuerpo de Jesús para poder enterrarlo en un sepelio de su propiedad.

Una vez obtenido el permiso, José de Arimatea acordó con Nicodemo, un rico fariseo, maestro en Israel y miembro del Sanedrín; ir al Gólgota a bajar a Jesús de la Cruz. Allí se encontraban Juan Evangelista, el discípulo más amado por Jesús, la Virgen María, María Magdalena y María de Cleofás que contemplaban el cuerpo muerto de Nuestro Señor Jesús. Nicodemo, Juan y José de Arimatea colocaron una escalera detrás de la Cruz. Subieron con unos lienzos y ataron el Cuerpo de Jesús por debajo de los brazos y de las rodillas al tronco de la Cruz. Entonces, fueron arrancando los clavos, martilleándolos por detrás. Los clavos salieron fácilmente debido a las grandes heridas que le habían provocado a Jesús. Una vez retirado el clavo izquierdo dejaron descender ese brazo suavemente sobre el cuerpo. Apoyado el brazo izquierdo, realizaron la misma operación con el brazo derecho de Jesús.

    Una vez liberados los brazos, Nicodemo, Juan y José de Arimatea llevaron la escalera a la parte delante de la Cruz, la apoyaron casi recta y muy próxima a Jesús. Desataron el lienzo de la parte superior y lo colgaron a uno de los ganchos que habían colocado previamente en la escalera. Una vez sujeto el primer lienzo, repitieron el proceso con los demás. Poco a poco fueron descendiendo el Cuerpo por la escalera hasta que estuvo al alcance de sus brazos.

    Habiendo descendido del todo el Santo Cuerpo, lo envolvieron desde las rodillas hasta la cintura y lo pusieron en los brazos de su Madre, llena de dolor y de amor. 

    Los hermanos de la Soledad imitando a aquellos buenos hombres, vestidos con la túnica blanca propia de la Cofradía, ayudados de dos escaleras y un sudario, con la solemnidad requerida por el momento, bajan de la Cruz la imagen de Jesús crucificado, pausando los movimientos, tras los conmovedores golpes sobre el madero para quitar los clavos de la mano y pies de la imagen del Redentor, lo que acrecientan, aún mas si cabe, el dramatismo del momento. Una vez desclavado, el silencio es total y absoluto; la tarde está declinando, se coloca a los pies del Altar Mayor la imagen del Salvador y los fieles acuden a besar los pies del Cristo. Mientras, la Cruz se ha quedado desnuda con la única compañía del sudario y ya se empieza a escuchar los sones desgarradores de los tambores de las Hermandades que anuncian la inminente salida de la Solemne Procesión del Santo Entierro.

Texto: Francisco Gimeno Miñana

Fotografías: Archivo F.G.M

Estandarte de la Hermandad de la Soledad, de Manises



Estandarte 
Hermandad Virgen de la Soledad y Jesus del Gran Poder


Estandarte Hermandad de la Soledad, Manises.
       El Estandarte o Guion de la Hermandad de la Soledad, de Manises, data de 1947, misma fecha en la que fueron aprobados sus Estatutos y por tanto erigida canónicamente en la Parroquia de San Juan Bautista, dos años después de su fundación en 1945. 

       Portado sobre una vara metálica vertical, cruzada por una vara horizontal haciendo la forma de cruz, y rematada en la actualidad por el escudo de la Hermandad, la cruz con el sudario rodeado de la corona de espinas, aunque durante décadas el remate fue una sencilla cruz de metal. 

    El estandarte esta confeccionado con tela de terciopelo negra, ribeteada de un fleco en blanco y negro, y sobre la tela hay bordados en plata una serie de símbolos de la Pasión.

     El motivo central es la Santa Cruz, símbolo del cristianismo, del que cuelga el Sudario con el que fue descendido el cuerpo de Jesucristo.

  En el ángulo superior derecho los tres clavos con que Jesucristo fue crucificado que nos recuerda el tormento que padecio. La muerte de Jesús fue todavía peor que la crucifixión común. No a todos los criminales condenados los clavaban a la cruz. Muchos eran amarrados. A Jesús lo acostaron y clavaron sus manos en posición abierta en el madero horizontal. Esta viga se llamaba patibulum y en ese momento estaba separado el madero vertical, que estaba clavado al suelo de forma permanente.

    Los clavos que los romanos usaban eran de trece a dieciocho centímetros de largo, afilados hasta terminar en una punta aguda. Se clavaban por las muñecas.  El clavo atravesaba el nervio mediano. Ese es el nervio mayor que sale de la mano y quedaba triturado por el clavo que lo martillaba. Este dolor es similar al que uno siente cuando se golpea accidentalmente el codo y se da en ese huesito (en el nervio llamado cúbito), pero ahora imagine tomar un par de pinzas y presionar hasta triturar ese nervio, ese dolor es similar al que Jesús experimentó.  Al romper ese tendón Jesús y por tener sus muñecas clavadas, Jesús fue  obligando a forzar todos los músculos de su espalda para poder respirar.

Estandarte abriendo paso de la Hermandad, calle Mayor.
    En el ángulo superior izquierdo la lanza y el hisopo. De la lanza se habla en Juan 19.33•34, (Pero al llegar a Jesus, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua). Según el Evangelio apócrifo de Nicodemo el nombre del soldado romano que atraviesa el costado de Cristo es Cayo Casio Longino quien viendo como Jesús expiraba dijo: "Verdaderamente este hombre era hijo de Dios", Marcos 15.39 . Del hisopeo se habla en el Evangelio de San Juan, tras decir Jesus Tengo sed, había una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopeo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. 

    En el ángulo inferior derecho el corazón atravesado por el puñal del que brota una llama de fuego . Este símbolo nos recuerda la predicción del anciano Simeon el día de la presentación de Jesus en el Templo, Lucas 2,35, Y Simeon bendijo a entrambos y dijo a Maria, su madre, Mira, este niño esta destinado para ruina, y para resurrección de muchos en Israel y para ser el blanco de las contradicciones El mundo se dividida en dos bandos, los amigos y los enemigos de Jesus y una espada traspasara tu propia alma para que se descubran los pensamientos ocultos en los corazones de muchos. 

Barrio San Francisco
    En el ángulo inferior izquierdo el martillo y el flagellum taxillatum, con que fue torturado, una especie de látigo compuesto básicamente de un bastón con tiras de cuero. La punta de cada tira se encontraba rematad con fragmentos de hueso de cordero y de plomo. Para la flagelación, el hombre era desnudado, y sus manos eran atadas a un poste. Las espaldas, las nalgas y las piernas eran azotadas, bien sea por dos soldados o por uno que alternaba la posición. La severidad de la flagelación dependía de la disposición de los verdugos y su objetivo era debilitar a la víctima a un estado próximo al colapso o la muerte.
    Alrededor y debajo del motivo central encontramos el nombre de la Hermandad, que en 1947 solo tenia como advocacion la Virgen de la Soledad, no seria hasta 1948 cuando se esculpió y bendijo la imagen de Jesus del Gran Poder, Hermandad de Ntra Señora de la Soledad, Manises y el año de confección del estandarte 1947.

    Nuestro Estandarte siempre precede a los hermanos, que con sus vestas de capucho y capa negra con tunica blanca, participan en las Procesiones, el Miercoles y Viernes Santo junto al estandarte, procesiona la Cruz Guia y los estandarte marianos.

Francisco Gimeno Miñana

domingo, 19 de septiembre de 2010

Francisco Gimeno Botet, Distinguido Semana Santa Manisera 2010

    Francisco Gimeno Botet, nacido el 25 de enero de 1944, en la Ciudad de Manises, hijo de Francisco y Josefina, casado con Encarnación Miñana y padre de tres hijos (Paco, Amadeo y Jaime), es una persona vinculada a la Semana Santa Manisera, a través de la Hermandad Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder “els negres”, desde bien pequeño, vinculación que con el transcurrir de los años ha ido creciendo de una manera muy intensa, llegando a ser uno de sus referentes históricos. Su padre, Francisco Gimeno Adrián, fue uno de los fundadores de la Hermandad de la Soledad en 1945, su madre Josefina Botet Nadal, ha sido la encargada de vestir la imagen de la Virgen de la Soledad durante muchísimos años. 


F.Gimeno portando la Virgen de la Soledad
de alegria, derecha .
    Las primeras participaciones de Francisco Gimeno Botet en las procesiones de la Semana Santa Manisera fueron como sayón romano, personaje que entonces era representado por niños, tal y como se hacia con otros personajes como la Verónica, el Nazareno o la Samaritana. 

    Ya en la década de los 60 del S.XX, siendo Hermano Mayor de la Soledad D.Angel Coll Belelnguer, comienza a ejercer diversos cargos de responsabilidad en la Hermandad, incorporándose como representante de la misma en la Junta Central de Hermandades en 1964, la cual no abandonaría hasta 1978, fecha en que se disolvió. En la Junta Central ocupó diferentes vocalías, llegando a ser secretario de la misma, además de uno de sus primeros representantes en la entonces Junta Provincial de Semana Santa de Valencia, y siendo uno de los refundadores de la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera en 1992. 

    En 1968 sustituye en el cargo de Hermano Mayor de la Soledad a D.Angel Coll Belenguer, cargo que ostentaría hasta 1996. Dentro de su Hermandad ha sido portador de la Virgen de la Soledad, de Jesús del Gran Poder, de la Virgen de la Soledad de alegría y últimamente del Paso de la Vera Cruz, siendo desde finales de los 60 el encargado de quitar el velo a la Virgen en el momento del Encuentro con Jesús Resucitado, responsabilidad que ha realizado cada año desde entonces, aun cuando la lluvia impidió que se hiciera en la calle y se realizara dentro de la Iglesia de San Juan Bautista. 

    En 1979 con la desaparición de las cuatro hermandades formó parte de un grupo de amantes de la Semana Santa y feligreses que se encargó de mantener y coordinar los actos de Semana Santa que siguieron realizándose como el Acto del Descendimiento, Santo Entierro y Encuentro Glorioso, además de propiciar junto a Angel Coll Belenguer, Domingo Molina Ajenjo y José Luis Soler Micó que la Virgen de la Soledad no dejara nunca de procesionar en el Santo Entierro, como lo ha venido haciendo durante casi 500 años en Manises. Desde 1979, primero como parte de un grupo de feligreses y desde 1996 como parte de la Hermandad de la Soledad, ha organizado y realizado el Acto del Descendimiento, en la tarde del Viernes Santo, en la Iglesia de San Juan Bautista, momentos previos a la salida del Santo Entierro, siendo el encargado de dar los golpes a la cruz para extraer los clavos del crucificado, así como el manejo del sudario que permite descolgar la imagen de Cristo; en el año 1998 fue nombrado Caballero del Descendimiento por la Hermandad de la Soledad. 

    Hoy, en el año 2010 sigue siendo parte de la Hermandad de la Soledad, apoyando a las nuevas generaciones que rigen esta hermandad. Francisco Gimeno Botet es por todo esto merecedor de la Distinción Especial de la Semana Santa Manisera del año 2010.

lunes, 6 de octubre de 2008


    JESÚS DEL GRAN PODER,
DE LA HERMANDAD DE LA SOLEDAD DE MANISES.

                Continuando con la serie de artículos que emprendí en 1998 sobre la historia de la Hermandad de la Soledad, voy a centrarme este año en el capitulo de Jesús del Gran Poder, uno de los más bonitos y emotivos.

Rostro de la imagen de Jesús del Gran Poder, 
en la Exposición del 60 aniversario en la Casa de Cultura
 de Manises. Fotografía de Vicent Masó Talens
En 1948, Don Jesús José Escobar Folgado, miembro de la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, sufragó la imagen de Jesús del Gran Poder, tras haber quedado impresionado por el “Gran Poder” de Sevilla. La imagen fue realizada por el escultor José Martínez Solaz, autor del Cristo del Salvador utilizado para el Acto del Descendimiento, natural de Madrid y residente en Valencia, con las siguientes características: Imagen para vestir, tallada en madera de pino, una altura de 1’70 m y su coste de 3.500 pesetas, (21 euros).

Esta imagen se guardó en casa de J.J. Escobar hasta que por mediación y patrocinio de este, se construyó un altar para dicha imagen en la Capilla de la Comunión de la Iglesia de San Juan Bta., lugar donde está hoy en día. Este retablo confeccionado con pino de Soria, incluye el zócalo de mármol, siendo realizado en el taller de Don Francisco Hurtado, de Valencia, con unas dimensiones de 4’40 m de ancho y una altura de 8’40 m, lo que elevó su coste a 30.000 pesetas (150 euros).

La sección local de la publicación “Aleluya” del 17 de abril de 1949 comentaba lo siguiente, referente al retablo e imagen de Jesús del Gran Poder:
Como pueden ver nuestros feligreses, hemos adquirido un nuevo retablo, colocado en el altar del SAGRARIO y que se destina a la imagen del JESÚS DEL GRAN PODER.
Este hermoso retablo, como la referida imagen, constituyen para nuestra Madre la Parroquia un tesoro, gracias a la generosidad de don José Escobar Folgado y su esposa doña Adela Gómez Valls.
Todos los que admiran la obra de este cristiano matrimonio encomian su belleza por la pureza de sus líneas y la elegancia de su arte tan perfectamente realizado.
El pueblo de Manises puede estar satisfechos de esta preciosidad. De todo corazón pedimos para los donantes la Bendición de Dios
.”

El hecho de que fuera la Hermandad de la Soledad la encargada de sacar en Procesion esta imagen, supuso una modificación en su denominación, que sería, a partir de entonces, Hermandad Penitencial Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder. De la misma manera, se pensó tener un traje de vesta, especifico para los hermanos que acompañaban al Cristo, motivo por el que se trajeron de los poblados marítimos de Valencia, los trajes que habían pertenecido a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la Parroquia de Santa María del Mar en el Grao. Esta Hermandad había sido sancionada por el Arzobispado a causa de una disputa por el itinerario, con las cofradías del Cabañal, en la Procesión del Santo Entierro de 1951, hecho que le llevó a desaparecer. Estos trajes, con capuchón y túnica morada, realizados con tela de terciopelo, y la capa de raso blanca, salieron un año ya que las exigencias económicas de los dueños eran excesivas, por lo que hubo que devolverlos, reafirmando la presencia del traje negro que será para el resto de la historia de la Hermandad el único.

Capitulo aparte merecería el segundo intento que hubo por hacer una vesta diferente para los acompañantes de Jesús del Gran Poder. En 1994, cuando ninguna de las cuatro hermandades estaban constituidas, amparándose en un pequeño vacío normativo, Don Eugenio Bravo, fiel devoto del Cristo, procesionó con una vesta con capuchón y túnica morada, capa y cíngulo amarillo, con la Cruz y el Santo Sudario cruzados por el isopo y una lanza, bordado en ambos lados de la capa y el capuchón. Esta presencia duró dos años, ya que la iniciativa no cuajó, lo que motivó que la Hermandad de la Soledad volviera a definir la vesta negra como la única. Hay que agradecer la comprensión y el esfuerzo que Eugenio Bravo hizo, sacrificando su propia iniciativa para que la Hermandad tuviera nuevos aires y pudiera asentarse de manera definitiva.

Pero independientemente de la vesta que lleven los hermanos cofrades, la devoción por el Cristo del Gran Poder es enorme y muestra de ello es la cola de promesas que arrastra cada Viernes Santo por la noche, cuando alrededor de las 21 h. sale por la puerta principal de la Iglesia de San Juan Bautista para participar en el Santo Entierro. Y si en 1979 la imagen de Jesús del Gran Poder dejó de procesionar en la Semana Santa Manisera, en 1989 vuelve a estar presente en la Procesión del Santo Entierro, a iniciativa de Eugenio Bravo y ayudado en todo momento por Francisco Gimeno Botet, Angel Coll y Domingo Molina. La falta de una Hermandad que respaldara la salida procesional de esta imagen llevó a situaciones curiosas, como que la bajada del Cristo fue realizada por los antes mencionados y los trabajadores que el Sr. Bravo tenia en su fábrica o que para poder subir la imagen se tuvo que hacer inmediatamente después del Santo Entierro, con la ayuda de los portadores del Santo Sepulcro de aquel año y otros voluntarios. En 1991 y 1992 no procesionó y ya en 1993, con el respaldo de la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera volvió a procesionar, sin ninguna interrupción hasta nuestros días.

Un punto interesante relacionado con el Gran Poder es la bajada y subida de la imagen. Esta, se realiza sobre unas guías que desde la base de la hornacina donde se encuentra todo el año hasta la altura del carro o más recientemente hasta las barras con las que se porta el anda en las Procesiones, son testigos cada año de las dificultades, apuros y agobios que padecen los miembros de la Hermandad de la Soledad para que todo se desarrolle con normalidad.

En el ultimo decenio es cuando el Paso ha registrado una mejora sustancial con restauraciones, limpiezas y renovaciones; en 1997 se procedió a restaurar el carro metalico del Cristo del Gran Poder en el Taller de los Hermanos Ruiz de Manises, se compraron nuevas ruedas, se hizo una nueva base de madera, se limpió el metal de los faroles y de los poderes de la imagen, y se pintó el anda. En 1998 fue la túnica y el cíngulo, que nunca se habían cambiado o limpiado, la túnica se pudo limpiar pero el cíngulo fue imposible volver a ponerlo ante el riesgo de deshacerse. En 1999 se hicieron nuevos laterales del paso , con azulejos de reflejo metálico y azul cobalto, realizados por la firma Gimeno Ríos de Manises, con un coste de 250.000 pesetas, subvencionadas por Caja Murcia, gracias a las gestiones emprendidas por Vicente Vilar Juan. Al centro de cada lateral hay cuatro escenas de la Pasión y Muerte en azul cobalto y el trabajo de carpintería fue realizado por Miguel Albenca. En el año 2002 se realizó una restauración integral, llevada a cabo por personas de la Hermandad y que consiguió arreglar los desperfectos de la cabeza, piernas y pies, partes más deterioradas. Esta restauración hizo que la imagen estuviese casi un año fuera de su altar, permaneciendo en los locales del Patronato de Acción Social, siendo trasladado solemnemente el sábado 9 de marzo de 2002, con la presencia de Hermandades de Jesús Nazareno de Valencia, Alzira, Sueca, Burjasot..... y de los hermanos y hermanas de la Hermandad que por las calles Dr. Catalá, Sagrario, Obispo Soler, calle Mayor hasta la Iglesia de San Juan Bautista acompañaron la imagen de Jesús Nazareno que volvía a la Iglesia de San Juan Bautista.

Para finalizar el presente capitulo, diré, a forma de anécdota, que durante muchos años, los miembros de todas las Hermandades locales apodaban la imagen como Nuestro Padre Jesús del Gran Llover, ya que fueron muchos los años en que el Martes Santo, día que procesionaba la Hermandad de la Soledad, llovió o amenazó lluvia, siendo en ocasiones suspendida. Ratificando lo mencionado, diré que tras diez años sin procesionar en la Semana Santa Manisera (1979-1989), el día que la imagen del Gran Poder, sábado de pasión, a través de sus impresionantes rampas bajó para colocarse en su trono, llovió y llovió durante toda esa Semana Santa, hasta el punto que la Procesión del Santo Entierro casi se suspende, aunque por suerte no fue así y se pudo dar un paso más en la recuperación de nuestra Semana Santa Manisera, pero esto merece un capitulo aparte, que espero poder ofrecerles.

Francisco Gimeno Miñana

domingo, 5 de octubre de 2008



NOTA DE PRENSA


"Por primera vez una imagen de la Semana Santa Manisera recorre las calles del barrio San Francisco. La procesión de Jesús del Gran Poder atrae a numerosos vecinos que la siguen en un recorrido de dos horas de duración".


Paso de Jesús del Gran Poder en el Barrio San Francisco, de Manises.
Año 2008
Anoche por primera vez una imagen de la Semana Santa Manisera, la de Jesús del Gran Poder, recorrió las calles del barrio de San Francisco en una procesión que dio inicio a las 21.30 h. y que abrió la hermandad de la Santa Faz de Torrent.

Anteriormente, los vecinos del barrio San Francisco sólo habían podido disfrutar en sus calles del acto de Via Crucis. Esta vez, “mucha gente, más que otros años, ha salido a la calle a ver la procesión, arropando los actos de la Semana Santa Manisera y participando de ellos”, afirma agradecido el Hermano Mayor de la Hermandad de la Soledad de Manises, Francisco Gimeno Miñana, una cofradía que se conoce en el municipio con el nombre de "Els Negres" por el color predominante en sus vestas.

En un recorrido de dos horas de duración, que abrió la Hermandad de la Santa Faz de Torrent, el itinerario partió de la iglesia de San Francisco y comprendió las calles Les Simetes, Ángel Nadal, Juan Villar Arenes, Jose Mª Pla, José Soler Zorrilla, Marcos Vilar, Alboraya, Ángel Nadal, Juan Pla Gimeno y Fray Salvador Mollar, hasta poner el punto y final de nuevo en el templo de San Francisco.

Las Hermandades de la Flagelación del Señor y del Santo Sepulcro de Manises siguieron a los cofrades de Torrent. Els Negres, titulares de la imagen de Jesús del Gran Poder, cerraron el solemne acto, al que también asistieron el Presidente de Junta Central y la Reina del Encuentro de Torrent, así como una numerosa representación de las hermandades de Torrent y Manises.

Los actos de la Semana Santa en Manises continuarán mañana DOMINGO, 16 DE MARZO a las 11 h. con la Procesión de Ramos, desde la Capelleta de Sant Antoni, por la calle Sagrario, Obispo Soler, Mayor hasta la Iglesia de San Juan Bautista. A continuación habrá una visita al retablo de la Virgen de la Soledad, en la calle de su mismo nombre.



Manises, sábado 15 de marzo de 2008
Gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Manises