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miércoles, 1 de julio de 2026

El “Acte del Devallament”, un hito piadoso en la Manises del siglo XXI

 El “Acte del Devallament”, un hito piadoso en la Manises del siglo XXI.

Cada Viernes Santo, cuando la tarde cae sobre la llanura valenciana, Manises contiene el aliento. La luz que cruza las vidrieras de la iglesia de San Juan Bautista abre las puertas de mi memoria. Vuelvo a ser el niño que caminaba junto a su padre, Francisco Gimeno Botet (nombre propio en la historia del “Acte del Devallament”), cuya constancia y fe ciega fueron claves para que jamás dejara de celebrarse. Lo recuerdo con su alba blanca, subiendo las escaleras de madera en medio de un silencio absoluto, roto solo por el golpe seco del martillo al arrancar los clavos; un eco solemne que aún resuena en mi interior.




Ahora, ya adulto, vuelvo a sentir aquella emoción profunda que me estremecía siendo niño. No es un silencio ordinario; es el silencio de un pueblo que reza sin palabras, el silencio de generaciones enteras que aprendieron a llorar mirando una cruz. Y entonces comprendo que la historia ha cerrado su círculo perfecto. Aquel niño que miraba maravillado a su padre sobre el Altar Mayor ya no contempla el acto desde los bancos de la iglesia. El tiempo avanzó inexorablemente y la túnica blanca de la Hermandad de la Soledad terminó convirtiéndose en mi propia piel. Llegó el día en que mis manos, temblorosas pero firmes, sostuvieron por primera vez las sábanas blancas del descendimiento y sintieron el peso sagrado del Cristo muerto. En aquel instante no solo sostenía una imagen: sostenía la memoria de mi padre, la fe de mi familia y el legado espiritual de todo un pueblo.


El destino quiso depositar sobre los hombros de los miembros de la Hermandad de la Soledad una responsabilidad que trasciende cualquier ceremonia. Somos custodios de una emoción colectiva, guardianes de un instante que pertenece al alma de Manises. Cada golpe de martillo debe sonar con la precisión solemne de un reloj antiguo; cada movimiento debe respetar el silencio sagrado del templo; cada gesto debe acompañar con dignidad el descenso del cuerpo de Cristo. Porque en esos minutos no existe el tiempo. Solo existe la emoción contenida de un pueblo entero que observa cómo el Hijo desciende lentamente de la Cruz mientras las lágrimas silenciosas afloran en muchos rostros. Las miradas fijas, los rostros solemnes y el respeto absoluto transforman el templo en algo más que una iglesia: lo convierten en el corazón palpitante de Manises. Allí, bajo la tenue luz del altar y el crujir de las escaleras de madera, el “Devallament de la Creu” deja de ser una representación para convertirse en un sentimiento compartido, en la joya viva de la Semana Santa Manisera.

El Acto del Descendimiento pasó de ceremonia litúrgica a escenificación dramática en la Edad Media, con el objetivo de educar al pueblo. Ante la incomprensión del latín por parte de los fieles, la Iglesia autorizó representaciones visuales y teatrales que permitieron a los creyentes experimentar la Pasión con mayor empatía y realismo. Este Acto narra el episodio evangélico en el que José de Arimatea y Nicodemo descuelgan el cuerpo inerte de Jesús con la ayuda de escaleras y lienzos. Comenzó en Jerusalén y fue introducido en Europa por los frailes franciscanos, siendo un acto sobrio donde clérigos realizaban el descendimiento del Crucificado siguiendo los relatos de los Evangelios. Para dar realismo a la bajada del cuerpo, a partir del siglo XIV comenzaron a tallarse imágenes de Cristo con brazos y piernas articulados, facilitando así el desplazamiento de las manos y el descenso del cuerpo. Una vez abajo, la figura de Cristo suele colocarse en brazos de la Virgen María, la mayoría de las veces bajo la advocación de la Soledad, antes de ser depositada en la urna para el Santo Entierro. Tras el Concilio de Trento, la Iglesia revitalizó estas ceremonias. El Acto se convirtió en una dramatización más compleja, autónoma y con una fuerte carga teatral —el llamado “desenclavo”— donde actores reales y cofrades escenificaban el drama sagrado. Es la culminación de la Pasión: el momento físico en el que termina el sufrimiento terrenal de Jesús y se sella su sacrificio redentor por la humanidad. Litúrgicamente, resalta la Cruz no solo como instrumento de dolor, sino también como trono de victoria y amor. Marca la transición entre la muerte de Jesús —el Viernes Santo— y la espera silenciosa antes de la Resurrección, buscando la participación del pueblo que contempla y vive el dolor de la muerte de Cristo, invitando al arrepentimiento y a la reflexión sobre el pecado. Asimismo, se enfatiza el sufrimiento de María al recibir el cuerpo sin vida de su Hijo, reflejando el dolor humano ante la pérdida y simbolizando el abrazo entre el cielo y la tierra, la vida y la muerte, y la esperanza que nace del amor extremo.

La Semana Santa Manisera hunde sus raíces en la Cofradía de la Sang (1574) y aunque tengo el convencimiento que el “Devallament” se remonta a varios siglos también, los primeros datos que conocemos sobre el Acto vienen de la segunda mitad del siglo XIX, cuando el manisero Don Silvestre Arenes Bellver deja las rentas de una casa de su propiedad, sita en la calle del Angel nº 8, para sufragar los gastos que ocasionara este Acto. Vemos pues que originalmente organizado por la familia Arenes, este acto se celebra cada Viernes Santo en la Parroquia de San Juan Bautista justo antes de la Procesión del Santo Entierro.


Descendimiento. Década de los 60 del siglo XX.

Hasta 1936 el Crucificado desenclavado posteriormente salía en la Procesión del Santo Entierro. En 1945, doña Sacramento Vilar Arenes (descendiente de la familia Arenes) sufragó la actual imagen del Cristo del Salvador, una obra de madera de pino, de 1’65 m, con brazos articulados y realizada por el escultor José Martínez Solaz. A lo largo de los años, el desenclavo pasó de manos de los sacerdotes a los hermanos de la Esperanza (década de 1960 hasta 1978 aproximadamente) y a partir de 1979 se hacen cargo un grupo de feligreses —muchos de ellos antiguos miembros de las hermandades— quienes mantuvieron vivo el acto. Por acuerdo del 12 de febrero de 1996 la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera resuelve que la Hermandad de la Soledad “els negres” organizaría, desarrollaría, se haría cargo de los gastos que ocasionara y velaría por el “Acte del Devallament”, acuerdo vigente en la actualidad. 


En sus orígenes, el Acto incluía el Sermón del Descendimiento, sustituido en los años 70 por el de las Siete Palabras. Desde 2014 no hay Sermón y la Hermandad de la Soledad elabora su propio texto basado en la dinámica del desenclavo, creando así los primeros libretos propios del Acto.

No conociendo música propia de este Acto, entre 2008 y 2011 el Cor Ciutat de Manises intervino en el mismo, repitiendo este año 2026 con una colaboración activa en el desarrollo del Acto al que aportó un nutrido coro dirigido por José Vte Fuentes Castilla y figurantes que, unidos a los miembros de la Hdad de la Soledad, han dado un nuevo impulso a este Acto.

La historia del "Acte del Devallament" vive en el corazón de quienes preservan la memoria espiritual de Manises. Destaca la labor de José María Moreno Royo, defensor de la identidad local a través de sus publicaciones, así como de Ángel Coll Belenguer y Domingo Molina Ajenjo, miembros de la Hermandad que siempre realizaron el Acto junto a mi padre, convirtiéndose todos en nombres propios de la historia del “Devallament”.



                                      Descendimiento. Iglesia S. Juan Bta 3-abril-2026.


La Hermandad de la Soledad («els negres») realiza desde 1996 una labor magnífica relacionada con el «Devallament». El año 2026 marca un punto de inflexión. Gracias a la Parroquia San Juan Bautista, la colaboración del Ateneu Cultural Ciutat de Manises y las recientes renovaciones de la Hermandad, el futuro de este valioso acto religioso y cultural de Manises está plenamente garantizado en pleno siglo XXI.


Francisco E. Gimeno Miñana

Mayo de 2026.


(artículo publicado en el Libro-programa de la Fiesta de las Santas Justa y Rufina del año 2026)

lunes, 2 de marzo de 2026

Semana Santa Manisera

 SEMANA SANTA MANISERA


La quema de los monumentos falleros y la consecuente llegada de la primavera al compas de la saeta de Antonio Machado nos recuerda buscar una escalera para bajar a Jesús del madero porque vivimos la Semana Santa, una semana llena de Fe, llena de tradición como lo vemos a través de nuestra Semana Santa Manisera. 

 

Cuatro Hermandades o Cofradías hacen que las calles y plazas de Manises se llenen de Traslados, Procesiones y Encuentros con los que transmiten que estamos en la semana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Cuando nos acercamos a presenciar las procesiones vemos que el elemento más característico es la vesta, el habito que visten los hermanos de las Hermandades y que está formado por capucho con el que se mantienen el anonimato al tapar el rostro, la túnica con el cíngulo símbolo de penitencia, la capa, los guantes y el báculo que es la vara, de metal generalmente aunque puede ser de otro material, que los hermanos portan en las procesiones y que dan una identidad corporativa. 


Así pues, en Manises nos encontramos actualmente con cuatro Hermandades:


1.- Hermandad del Santo Sepulcro y Caballeros del Santo Entierro, fundada en 1930, con dos pasos, el Calvario del Ave Maria y el Santo Sepulcro con el Cristo Yacente. Su vesta está configurada por capucho morado con el Sepulcro bordado, capa morada con la Cruz del Santo Sepulcro bordada en el lado izquierdo, túnica blanca, cíngulo morado y blanco, sandalias moradas, báculo de metal dorado rematado por la maqueta del Santo Sepulcro y guantes blancos. El color morado es símbolo de penitencia y el color blanco símbolo de la divinidad de Cristo. Son conocidos popularmente como “els morats” por el color predominante.


2.- Hermandad de La Flagelación del Señor, Ecce-Homo y María Santísima de la Amargura y el Perdón, fundada en 1944. Tiene tres pasos, La Flagelación del Señor, el Ecce-Homo, y la Virgen de la Amargura y el Perdón. Su vesta está configurada por capuchón rojo con la columna y el flagelo rodeados de la corona de espinas bordado en el mismo, túnica de color rojo, capa blanca con la Cruz de Montesa bordada en el lado izquierdo, cíngulo amarillo, báculo de metal dorado rematado por la imagen del flagelado rodeado de la corona de espinas, y guantes blancos. El rojo es el color que representa la sangre de Cristo, el amarillo es el símbolo de la realeza de Jesús y el blanco el color de la inocencia de Cristo. Son conocidos popularmente como “els rojos” por el color predominante en la vesta.


3.- Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, Virgen de la Soledad, y del Descendimiento, fundada en 1945. Esta Hermandad procesiona con tres pasos, Jesús del Gran Poder (con la cruz a cuestas), la Vera Cruz y la Virgen de la Soledad. Su vesta se basa en el capuchón negro con el escudo de la Hermandad bordado, capa negra, túnica blanca con botonadura y cíngulo de color negro, báculo de metal blanco rematado en color dorado por la Cruz desnuda con el Sudario rodeada de la Corona de Espinas (escudo Hermandad), guantes blancos y negros, únicamente para el Miércoles Santo y Viernes Santo.


Popularmente se les conoce como “els negres” ya que es el color que destaca en su vesta. El color negro representa el luto de la Virgen por la muerte de su Hijo en la Cruz y el color blanco la pureza tanto de Maria como de su Hijo.


4.- Hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Misericordias y Maria Santísima Esperanza de los Desamparados, fundada en 1946, con dos pasos, Nuestro Padre Jesús de las Misericordias y la Virgen de la Esperanza. Su vesta está formada por capucho verde con el escudo de la Hermandad bordado, cíngulo de color verde, capa, túnica y guantes de color blanco, con báculo de metal blanco rematado por el escudo de la Cofradía. El color verde es el de la Esperanza y son popularmente conocidos como “els verds”.


Los orígenes de la Semana Santa Manisera se remontan al Siglo XVI. De 1574 son los primeros datos conocidos de la existencia de la Cofradía de la Sangre, una pujante Cofradía que organizó durante decenios las procesiones de la Semana Santa. La familia Boil, Señores de Manises, siempre estuvo ligada de una manera u otra a la Semana Santa ya sea perteneciendo a la Cofradía de las Sangre, ya sea de manera directa velando por el mantenimiento de imágenes y enseres como lo atestigua el hecho de que en 1811 la Marquesa de la Scala (Señora de Manises) encargara un nuevo manto para la imagen de la Virgen de la Soledad a las Camareras de la Asunción. 


A finales del siglo XIX encontramos que no habiendo cofradía o colectivo que organizaran los actos de la Semana Santa, esta responsabilidad recae en dos familias, la de Don Francisco Arenes Sanchis y la de los hermanos Don Felix y Don Justo Vilar Arenes, primos hermanos del anterior, que de manera alterna van organizando los actos de la Semana Santa, principalmente el Acto del Descendimiento y el Santo Entierro. 


En 1930, el Párroco de ese momento Monseñor Aviñó impulsa la creación de una cofradía de carácter amplio y popular, la Cofradía del Santo Entierro, embrión de la actual del Santo Sepulcro. 


Con la aparición de las actuales Hermandades a mitad de los años 40 del siglo XX la Semana Santa Manisera evoluciona hasta nuestros días, conjugando nuevos actos con los actos tradicionales maniseros principalmente en la tarde del Viernes Santo. Destaca la realización dentro de la Iglesia de San Juan Bautista del Acto del Descendimiento, en el que los hermanos de la Soledad desenclavan solemnemente el cuerpo del Crucificado, momentos previos a la Solemne Procesión del Santo Entierro. Este Acto del Descendimiento se conserva en muy pocas poblaciones valencianas siendo Manises junto a Sagunto y Oliva donde se conserva su realización.


La Solemne Procesión del Santo Entierro en la tarde-noche del Viernes Santo recoge la participación de todas las Hermandades, junto a todos sus Pasos, siendo la más solemne de todas cuantas se realizan en la Semana Santa Manisera. Por último, destacar el Encuentro Glorioso la mañana del Domingo de Resurrección en el que las imágenes del Resucitado y la Virgen se encuentran en la Plaza de la Iglesia,  La imagen de la Virgen de la Soledad de alegría una vez esta frente a la imagen de Jesús Resucitado realiza tres reverencias hacia adelante y tres reverencias hacia atrás, cuya última reverencia da pie a la retirada del velo negro que da paso a una explosión de alegría en la Plaza de la Iglesia, en la que los sones del Himno Nacional se mezclan con los aplausos, los tambores, la caída de las aleluyas con versos en lengua valenciana y las campanas del campanario.


Antes de acabar, me gustaría nombrar a la Hermandad del Cristo del Salvador, una quinta Hermandad que existió en Manises entre los años 1964 y 1972, erigida en la Parroquia del Inmaculado Corazón de Maria. Aquella Hermandad procesionaba con dos pasos, el Cristo del Salvador (imagen que hoy preside el Altar Mayor de la Iglesia del Inmaculado Corazón de Maria) y la Virgen del Mayor Dolor. Los hermanos vestían capucho blanco con el rostro del Cristo del Salvador pintado en el mismo, capa negra con una cruz amarilla en el lado izquierdo, túnica blanca, cíngulo morado, báculo metálico rematado con una cruz y guantes blancos. 


Hoy, en el Siglo XXI la Semana Santa Manisera sigue siendo una vivencia en la que Fe, devoción y tradición se mezclan para hacer una semana única en la que traslados, encuentros y procesiones puedan transmitir el mensaje de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo de la mejor manera.


Francisco Gimeno Miñana


Artículo publicado en el Llibret de la Falla ePensat i Fer de Manises, de año 2026.

viernes, 3 de febrero de 2023

Semana Santa 1996

Archivo F.Gimeno Miñana

    Artículo de prensa publicado en el periódico Levante-El Mercantil Valenciano, en el año 1996, segundo año de mi presidencia de la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera. Fue elegido Presidente de la Junta de Hermandades tras la Semana Santa de 1994, sustituyendo a Don Rafael Catalá Gimeno de la Hermandad de la Flagelación del Señor, que había sido elegido Presidente tras la Semana Santa de 1992. 

    La Junta de Hermandades era el único órgano que existía para la organización de los actos externos de la Semana Santa y todos los antiguos miembros de las Hermandades y aquellos que nos fuimos adhiriendo, estábamos juntos bajo el manto de este órgano que anteriormente a 1978 se había denominado Junta Central de Hermandades. 

    Tras la Semana Santa de 1995 se vió la necesidad de revivir cada una de las Hermandades, por lo que fueron creadas las distintas Juntas Directivas de cada Hermandad que bajo la coordinación de la Junta de Hermandades fueron dando vida a las 4 Cofradías maniseras. El periodista puso mas énfasis en la recuperación de la Vesta en las procesiones que en el hecho de consolidar las cuatro hermandades pero hay que reconocer que el artículo nos dio visibilidad en aquel momento y sirvió para que los maniseros pudieran conocer a través de la prensa escrita (única en aquel momento) la recuperación de la Semana Santa Manisera.

    La fotografía con la que se ilustra la noticia plasma a la Cofradía de Jesús Nazareno de Valencia (Semana Santa Marinera), un detalle que evidentemente solo es captado por un manisero. Seguramente la falta de recursos gráficos de la Semana Santa Manisera en el diario Levante-EMV era patente en ese momento.

Francisco Gimeno Miñana

 

miércoles, 4 de mayo de 2022

75 años Hermandad Soledad

75 AÑOS HERMANDAD VIRGEN DE LA SOLEDAD Y JESÚS DEL GRAN PODER (1945-2020)


En ocasiones miramos atrás y cuando vemos que hemos caminado 75 años son varias las sensaciones que se agolpan, satisfacción por el camino recorrido, alegría por todo lo que hemos hecho, tristeza por aquellos que empezaron y ya no están entre nosotros y esperanza porque entendemos que podemos seguir caminando muchos años más, aún quedan muchos proyectos por realizar y que ayudaran al fin de la Hermandad.




El año 1945 es clave en la historia que contamos, el año que la Hermandad de la Soledad comienza su andadura. Una hermandad nueva, que asumía la devoción por la Virgen de la Soledad en Manises, con cientos de años. Con una vesta compuesta por capucho, capa, cíngulo y botonadura de la túnica, de color negro, símbolo del luto de la Virgen y la túnica y guantes blancos símbolo de la pureza de María, teniendo la particularidad de tener doble capa ya que el día de Resurrección procesionaban con la capa blanca y todo rematado por el escudo, metálico en aquel momento, de la Hermandad en el capucho y el báculo, una vara rematada por el escudo de la Hermandad (la Cruz con el sudario rodeado de una corona de espinas). El primer Hermano Mayor fue Don Jose Royo Montaner, en 1947 se aprobarían los estatutos canónicos de la Hermandad y se confeccionaría el Guión-Estandarte, en 1948 el matrimonio Adela Gomez y Jesus Jose Escobar Folgado sufragarían la imagen de Jesus del Gran Poder siendo la primera hermandad manisera en tener dos pasos (un Cristo y una Virgen), en 1960 se confeccionó el manto largo de la Virgen de la Soledad, en 1974 se hizo el altar de cerámica de la Virgen de la Soledad en la Iglesia de San Juan Bautista, impulsado por Adela Gómez y Josefina Botet. 


Pero como en todo camino, hubo una parada. De 1978 a 1990 no hubo vestas en la Semana Santa Manisera. La tradición que respaldaba la devoción por la Virgen de la Soledad impulsó a un pequeño grupo de hermanos (Francisco Gimeno Botet, Angel Coll Belenguer, Jose Luis Soler Mico y Domingo Molina Ajenjo) a seguir presentes en la Semana Santa, y la Virgen de la Soledad siguió procesionando delante del Santo Sepulcro el Viernes Santo y en el Encuentro de Resurrección. Y en 1988 volvió a procesionar la imagen de Jesús del Gran Poder, en 1990 se sacó del baúl del olvido el Estandarte de la Hermandad para que precediera de nuevo a la Virgen de la Soledad, y en 1991 las primeras vestas en salir en el Santo entierro fueron las de la Hermandad, acompañando a la Virgen de la Soledad y en 1995 pudimos volver a reorganizar la Hermandad definitivamente. 


En 1996, los hermanos de la Soledad asumieron la organización y desarrollo del Acto del Descendimiento y en 1998 se realizó el primer Encuentro Doloroso. 


Una larga lista de acontecimientos y fechas que han marcado la vida de nuestra Hermandad y han hecho que desde 1945 demos testimonio público de nuestra FE. Y para conseguir este objetivo, hoy la Hermandad cuenta con una banda de tambores, los grupos de portadores de cada Paso, las Camareras de la Virgen, los hermanos colaboradores, los personajes bíblicos y las vestas.


El agradecimiento de la Hermandad a todas las personas que han formado y forman parte de nuestra filas de hermanos, nuestro respeto por los hermanos fundadores y nuestro permanente reconocimiento hacia todos los maniseros que con su apoyo han hecho posible esta andadura de tantos años. 


Que la vivencia de esta Semana Santa acrecente nuestra Fe, fortalezca nuestras creencias y permita que seamos catequesis para todos los que nos vean procesionar.


Francisco Gimeno Miñana


(artículo publicado en el Libro-Programa de la Semana Santa Manisera 2022, aunque allí no esta firmado)

martes, 5 de mayo de 2020

Las Imágenes Procesionales por F.Gimeno Miñana


LAS IMAGENES PROCESIONALES

 La función de las imágenes dentro de la Iglesia siempre ha estado rodeada de discusiones, unos creían en el valor de los iconos como medio para favorecer la devoción y otros pensaban que se corria el riesgo de que estos ocuparan el lugar de la Palabra y se tomase la imagen como la divinidad misma. Esta situación movió a la Iglesia a precisar como debían ser las imágenes, intentando evitar los extremos de la iconoclastía y la idolatría.

  El Concilio de Trento (1545-1564), con destacada participación de teólogos españoles, precisó una posición claramente favorable a la utilización de las imágenes, pero se advertía que no se adoraba al icono, que éste únicamente servía para favorecer la comprensión de la Doctrina.

  Por es, en Manises, en el año 1994, recogiendo la tradición de nuestros padres, la tradición de un pueblo, intentamos esa manifestación de religiosidad popular, en definitiva esa manifestación de fe que supone cada procesión en la Semana Santa. Me pregunto: ¿cuánta gente conseguiremos que se acerque por unos momentos a Dios hecho hombre, al pasar Jesús Flagelado o Jesús cargado con la cruz?. Aunque sea uno solamente, debemos sentirnos satisfechos porque Jesús no vino a por las ovejas del rebaño únicamente; vino a por esa oveja de la parábola que se desvió en un momento de la vida.

  Y es grata, la manifestación que como pueblo estaremos haciendo al seguir la tradición de nuestros antepasados que está ligada a la tradición de la Parroquia Madre de Manises. Porque para romper una tradición hace falta el vacio de dos generaciones y por fortuna una generación ha sustituido a la otra, siguiendo la cadena que empezaron en 1944 nuestras Hermandades y más atrás en el tiempo, nuestro querido párroco Monseñor Aviñó y su Cofradía del Santo Entierro y hace ya siglos la Cofradía de la Sangre.

  Porque ya hemos perdido demasiadas tradiciones, porque la tradición es el sustento de un pueblo, porque estamos dentro de la tradición de una Nación, España, y porque como cristianos nuestro deber es celebrar la Semana Santa y como españoles debemos añadirle el toque de la tradición popular.

Francisco Gimeno Miñana


(artículo publicado en el Libro-Programa de la Semana Santa Manisera de 1994)

domingo, 16 de febrero de 2020

miércoles, 1 de marzo de 2017

25 años de la Junta de Hermandades

                     
 Caminando desde hace 25 años


Escribiendo estas líneas, se agolpan los recuerdos de veinticinco años desde que se refunda la Junta de Hermandades (en 1992) hasta nuestros días, recuerdos de personas, de procesiones, de hitos, de logros, de alegrías y de algún desencuentro ocasional, que en estos veinticinco años haberlos los ha habido puntualmente pero han servido para que crezcamos aún más como grupo y como personas en valores y en la FÉ.


Nos propusimos recuperar los actos de la Semana Santa Manisera y así lo hemos hecho; nos propusimos hacer de cada acto una catequesis y así lo hemos intentando y ese ha sido nuestro espíritu en cada uno de los actos que hemos ido recuperando o incorporando en estos veinticinco años; nos propusimos recuperar las Hermandades y casi lo hemos conseguido, nos ha faltado la del Cristo del Salvador; nos propusimos recuperar las vestas y es un hecho palpable cada Semana Santa. 


Fotografía realizada en la Casa Residencia San Francisco y San Vicente tras el Encuentro Glorioso del año 1993. Realizada por Gracia Morant. Propiedad Fco. Gimeno Miñana

Los primeros años fueron apasionantes, mucha ilusión y mucho por hacer. Se consiguió que todos los pasos (Virgen de la Esperanza, Flagelación del Señor, Ecce-Homo, Jesús del Gran Poder, Virgen de la Soledad, Calvario del Ave Maria y Santo Sepulcro) volvieran a procesionar, se realizaron cambios en el orden del Santo Entierro, abriendo dicha Procesión la Virgen de la Esperanza en lugar de la Flagelación, se consiguió recuperar en unos casos las procesiones de cada Hermandad, en otros se incorporaron nuevos actos como el Encuentro Doloroso o la Procesión del Silencio, cada paso que se daba era con un objetivo y un sentido catequético.


En 1993 se organizó una Conferencia sobre la Sabana Santa en la Iglesia San Juan Bautista, en 1994 se organizó una exposición en el Patronato de Acción Social, a la que siguió otra en 1995 en la Parroquia del Inmaculado Corazón de Maria, en 1996 en el Patronato de Acción Social también, en 1998 en el Patronato de nuevo se organizó una exposición sobre Tierra Santa y en 2007 en la Casa de Cultura sobre el Santo Cáliz, ambas preparadas y montadas por Carlos Sanchis; y como no, en 2008 en la Iglesia San Juan Bta, la Exposición Diocesana, con la participación de treinta poblaciones con pasos, estandartes, trajes, fotografías y demás objetos de las Cofradías; y en los últimos años en la Capilla de la Comunión de la Iglesia San Juan Bta se exponen las imágenes de la Semana Santa junto a trajes y estandartes. A través de estas charlas y exposiciones siempre hemos querido dar a conocer las Hermandades, que son, que hacen y quienes las forman.


Uno de los actos introducidos durante estos años es el Pregón de la Semana Santa Manisera, que se instituyó en 1998, y que alternativamente se ha hecho en el Auditorio Germanías y la Iglesia San Juan Bautista, teniendo el honor de tener magníficos pregoneros , entre otros a Francisco Sanchis Grau, Paloma Gomez Borrero, Don Angel Saneugenio, Don Vicente Carcel Ortí, Don Arturo Llin Cháfer, Jose Ricardo Miquel, Jose Luis de Tomas Garcia, Francisco Borras Sanchis, Maria Jose Mora Devis, Mariano Miquel Marticorena, Jose Maria Hurtado Rios y Francisco Tos Viala. Y junto al Pregón, la Distinción Especial de la Semana Santa que ha reconocido el trabajo y labor de las personas hacia la Semana Santa Manisera, Rafael Catala, Jose Mª Moreno, Angel Coll, Rafael Lahuerta, Jose Enrique Sanchis, Francisco Gimeno Botet, Vicente Garcia Ortega, Juan Faus, Paco Campos, Salvador Sanchis Soler, Vicente Folgado Guna, Chelo Garcia Martinez, Francisco Javier Perez Saiz y Francisco Gimeno Miñana, entre otros.


También han ido apareciendo nuevas imágenes y nuevos pasos como el Cristo de las Misericordias y la Vera Cruz, mejoras en los pasos como el Palio de la Virgen de la Esperanza o la introducción de la cerámica en los pasos, pasos que se han vuelto a portar a hombros como la Virgen de la Soledad o Jesus del Gran Poder,  consolidación del grupo de portadores del Santo Sepulcro, restauraciones de la imagen de Jesús Resucitado y la realización de una peana para dicha imagen.


Mención en estas líneas merece la integración de la Semana Santa Manisera en la Junta Diocesana de Hermandades y Cofradías de Semana Santa en el año 1994, cuya primera participación en la exposición y procesión que se organizó en Benifaió. Desde ese año Manises ha estado presente en todas las exposiciones y procesiones diocesanas, destacando que en el año 2008 se realizó la Exposición Diocesana en la Iglesia San Juan Bautista de Manises y la Procesión Diocesana en Manises, con la participación de cuatro mil personas, todo un referente de estos veinticinco últimos años de la Semana Santa Manisera. No seria justo dejar de nombrar a la Hermandad del Ecce-Homo de Paterna con la que nos ha unido unos lazos intensos y con la que hemos colaborado activamente.


Como podemos comprobar son muchas las cosas que deberíamos escribir pero limitado el espacio, por ello nuestro recuerdo y agradecimiento a la Sociedad Musical La Artística Manisense que desinteresadamente ha participado en la Solemne Procesión del Santo Entierro durante todos estos años, al Ayuntamiento de Manises quien a través de sus distintos departamentos municipales siempre ha colaborado con nuestros actos, a las personas que han formado parte la Semana Santa Manisera en estos años, a los que han formado la Junta de Hermandades, a los presidentes de la misma (Rafael Catala, Francisco Gimeno, Vicente Vilar, Jesús Alcacer y Francisco Javier Perez Saiz), a los Consiliarios que nos han guiado los pasos de la Junta en estos 25 años (Don Arturo Llin, Don Valentin Peñarrocha y Don Pablo Tos) y a todos los sacerdotes que también han estado con nosotros desde las distintas Parroquias de Manises.


Hemos cumplido veinticinco años de la refundación y por delante aún tenemos retos y objetivos que lograr, metas a las que llegar, siempre desde nuestra FÉ, desde el Evangelio y desde nuestro compromiso como cristianos que celebran la Pasión, Muerte y sobre todo Resurrección de Jesús de Nazaret en las Hermandades de La Flagelación del Señor (els rojos), Santo Sepulcro y Caballeros del Santo Entierro (els morats), Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder (els negres) y Nuestro Padre Jesús de las Misericordias y María Santísima de la Esperanza de los Desamparados (els verds).


Francisco Gimeno Miñana


(artículo publicado en el Programa de la Semana Santa Manisera del año 2017)


miércoles, 1 de febrero de 2017

60 años de la Hermandad de la Soledad, de Manises, por Francisco Gimeno Miñana.

EXPOSICIÓN 
“60 AÑOS DE HERMANDAD VIRGEN DE LA SOLEDAD”

         El año 2005 fue el número 60 de vida para la Hermandad Virgen de la Soledad, "els negres", razón que llevó a realizar una celebración acorde a la efemérides, ya que no se había podido realizarla en el año 1995 cuando se conmemoraron las bodas de oro de la Hermandad.

          Uno de los objetivos fue realizar una exposición en la Casa de Cultura y Juventud de Manises, mostrando la trayectoria de la Hermandad, desde su fundación en 1945 hasta el año 2005, exponiendo fotografías, trajes, documentos, recortes de prensa, objetos, pasos, imágenes........................ Ante la imposibilidad de encontrar una fecha antes de la Semana Santa, planificamos la exposición para después de la misma, hecho que nos beneficiaba pues era terminar los actos de la Semana Santa y trasladar los enseres, imágenes y demás objetos directamente a la Casa de Cultura para preparar la exposición.

         Con paciencia y un excelente equipo de trabajo, se trasladó todos los materiales, preparando y reuniendo los fondos de la exposición, organizando por fechas, por grupos....... toda la semana previa, sobre todo los últimos tres días. 

Cartel Anunciador de la Exposición
         El sábado 9 de abril, con un aire frió fuera de lo normal para la fecha, poco después de las 21 horas, en la Sala Ceramista Gimeno de la Casa de Cultura y Juventud de Manises, fue inaugurada la exposición  “60 años de Hermandad de Soledad” por parte de Don Valentín Peñarrocha Carbonell, Cura Párroco de San Juan Bautista, y Don Francisco Miguel Izquierdo Moreno, Primer Teniente de Alcalde del Ayuntamiento de Manises y Don Francisco Gimeno Miñana.  Hermano Mayor, con la presencia de hermanos fundadores como Miguel Marzo y Angel Coll, miembros de nuestra Hermandad, Don Francisco Javier Pérez Saiz, Presidente de la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera en aquel momento, diversos Concejales del Ayuntamiento de Manises y representación de las Hermandades de la Flagelación del Señor, Santo Sepulcro y de la Esperanza. 
Fotografía del Encuentro Glorioso
       En la exposición se podía encontrar los documentos fundacionales de la Hermandad, bocetos de las imágenes, permisos eclesiásticos, primeros estatutos, listado de hermanos fundadores, listado de asesores religiosos, listado de hermanos mayores, fotografías antiguas, trajes de personajes bíblicos, vestas, vesta con la capa blanca tal y como se llevaba en el Encuentro Glorioso al principio, traje de romanas, túnicas de portadores del Cristo, de la Virgen, equipaje del equipo de fútbol sala. En medio de la sala había una vitrina con la maza del descendimiento, los huesos del Cristo del Salvador, programas antiguos, partitura de la marcha procesional dedicada al Gran Poder, medallas y cíngulos. Al lado estaban los laterales de reflejo metálicos y sobre ellos la Cruz Guía. Aparte de los tambores, cornetas y la maqueta de cerámica, falta reflejar la presencia estelar de las imágenes de Jesús del Gran Poder y la Virgen de la Soledad de alegría, lo que supuso el todo de la exposición, pues este hecho atrajo a muchos maniseros/as.

El mismo día de la inauguración, en el claustro de la Casa de Cultura se presentó la pagina www.elsnegres.ya.st, referida a la hermandad, cuyo contenido fue excepcional, con saluda del Hermano Mayor, fotos de los pasos, historia de la hermandad, explicación de los actos,.............. 

La exposición fue del agrado de muchos visitantes, la Hermandad recibió muchas felicitaciones por la misma y todos los que colaboraron en su organización y desarrollo tuvieron la satisfacción de mostrar un trozo de nuestra historia y como no de ser la primera hermandad en realizar una exposición de estas características. A todos los que colaboraron, muchas gracias.

El viernes 29 de abril se clausuraba oficialmente la exposición, siendo entre 3000 y 3500 los visitantes que pasaron por la Sala Ceramista Gimeno de la Casa de Cultura a ver la exposición. A todos ellos muchas gracias.


Francisco Gimeno Miñana

martes, 19 de octubre de 2010

La Semana Santa Manisera de 1966.

El año 1966 es un año especial dentro de la historia de la Semana Santa Manisera, distinguido por ser un año de novedades, un momento donde los dirigentes de las hermandades quisieron dar mayor fuerza y realce a esta celebración religiosa.

Los actos de religiosidad popular eran coordinados por la Junta Central de Hermandades, presidida por Don Luis Vilar Calatrava, miembro de la Hermandad de la Flagelación del Señor, y a su vez esta Junta se coordinaba con la Junta Parroquial para la participación de los hermanos en los actos litúrgicos.

Existían cinco hermandades de Semana Santa, Flagelación del Señor (els rojos), Santo Sepulcro y Caballeros del Santo Entierro (els morats), Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder (els negres), Ntro Padre Jesus de las Misericordias y Mª Stma. De la Esperanza de los Desamparados (els verds), y Cristo del Salvador (els blancs). Había dos Parroquias, San Juan Bautista con Don Bernardo Bañuls Fontana como Parroco, y la Parroquia del Inmaculado Corazón de María con Don Idelfonso Lapuebla Furió como Párroco.

Manises en 1966 tenia como Alcalde a Don Francisco Gimeno Adrian. Era Gobernador Civil de Valencia Don Antonio Rueda Sanchez-Malo y Arzobispo de la Diócesis Valentina Don Marcelino Olaechea y Loizaga, estando regida la Iglesia Universal por Pablo VI.

Destacar que en 1966 se inauguró el Monumento al Obispo en Soler en la Plaza del Castell, como homenaje a tan ilustre manisero que evangelizó grandes regiones de Colombia.

La Semana Santa se celebró entre el 3 de abril (Domingo de Ramos) y el 10 de abril (Domingo de Resurrección), siendo anunciada en la Aleluya, edición local, numero 1325 y en un cuidado Libro-Programa cuya portada era una fotografía del Flagelado, obra de Octavio Vicent, y en cuyo interior había artículos de Don Francisco Gimeno Adrian, Alcalde, Don Bernardo Bañuls, Don José Granell Cardo, Don Ildefonso Lapuebla Furió, Don Luis Vilar Calatrava, Don Jose Mª Moreno Royo (“El Calvario Actual y el Cementerio Viejo”), Don Jose Mª Marticorena Ruiz (“Aquella mujer vestida de verde”), un hermano anónimo de la Hdad de la Soledad (“Jesús afligido por los pecados del mundo”), Don Francisco Andres Adobes (“El vacío del mundo”) y un hermano del Santo Sepulcro (“Antecedentes históricos de la Hermandad del Santo Sepulcro y Caballeros del Santo Entierro”).

El Viernes de Dolor 1 de abril, a las 20’30 horas, tuvo lugar la bendición de la nueva imagen “María Santísima de los Dolores y de la Misericordia” de la Hermandad Cristo del Salvador. El Domingo de Ramos tanto en San Juan Bautista como en el I. Corazón de María tuvieron lugar las Procesiones de Ramos y Palmas. En el I. Corazón de María se hizo la Bendición de Ramos y Palmas en la Plaza Palafox para luego recorrer las calles Miguel Suria, Valldecabres, Maestro Chapí, Caudillo (hoy Mayor) hasta la Iglesia.
En la Parroquia de San Juan Bautista, después de la Procesión y Misa de Ramos, se procedió a la bendición del grupo escultórico de las Tres Marías, de la Hermandad del Santo Sepulcro, retrasado una semana “por causas de fuerza mayor” según rezaba el anuncio de Aleluya, y de la Cruz-Guía de la Flagelación del Señor. Desde el Colegio del Carmen partió una comitiva, de particular, sin ninguna vesta, con las bandas de cornetas y tambores de la Flagelación y el Santo Sepulcro tocando, hasta la Plaza de la Iglesia donde el Sr Párroco, Don Bernardo Bañuls, bendijo el nuevo Paso y la maravillosa Cruz-Guía con emblemas de la Pasión, decorados sobre placas de porcelana y apliques de metal dorado.

Los actos y procesiones de la Semana Santa discurrieron sin ninguna anomalía, según los horarios e itinerarios previstos y destacando las novedades de la Cruz Guía de la Flagelación, el nuevo paso de María Santísima del Mayor Dolor, el estreno por parte de los hermanos del Salvador de cirios eléctricos y un báculo especial para el Hermano Mayor, y el nuevo Paso de las Tres Marias de la Hermandad del Santo Sepulcro:
Procesión Virgen de la Esperanza: Domingo de Ramos, 9 de la noche.- Salida Parroquia S. Juan Bta, San Juan, Mosén Pere Esplugues, Sagrario, Juan Bta. Valldecabres (hoy Dr. Catalá), General Mola (hoy Olivar), Cura Catalá, Cervantes, Monseñor Aviñó, General Sanjurjo (hoy Dr. Gargallo), Pintor Sorolla, Cervantes, Caudillo (hoy Mayor) e Iglesia S. Juan Bta.
Procesión Flagelación del Señor: Lunes Santo, 8’30 de la noche.- San Juan, Maestro Guillem, Calvo Sotelo (hoy P.Valenciano), Valencia, Santas Justa y Rufina, Fábricas, Rafael Valls, Caudillo (hoy Mayor), Obispo Soler, sagrario, Juan Bta. Valldecabres (hoy Dr. Catalá), San Vicente, General Sanjurjo (hoy Dr. Gargallo), Caudillo (hoy Mayor) hasta la Parroquia de San Juan Bta.
Procesión Ntro Padre Jesús del Gran Poder y Ntra. Sra de la Soledad: Martes Santo, 8’30 de la noche.- Iglesia de San Juan Bta, Plaza Caídos (hoy Plaza Iglesia), San Juan, Mosen Pere Esplugues, Sagrario, Pl. Victoria (hoy Castell), Centro, Cura Catalá, Cervantes, Caudillo (hoy Mayor), General Sanjurjo (hoy Dr. Gargallo), General Goded (hoy Garcia Lorca), Colón, Guillermo de Osma, San Juan, Plaza de los Caídos (hoy Iglesia), Parroquia San Juan Bta.
Procesión del Cristo del Salvador: Miércoles Santo.- 8’30 de la tarde, Concentración de las Hermandades de la Flagelación, Esperanza, Soledad y Santo Sepulcro en la Plaza de los Caídos (hoy Iglesia), para trasladarse corporativamente a la Parroquia del I. Corazón de María.
9 de la noche.- Salida de la Parroquia del I. Corazón de María, Dr. Fleming, Ferrandis Luna, Millan Astray (hoy Joanot Martorell), Cueva Santa, Masia la Cova, Santa Felix, Maestro Chapí, Caudillo (hoy Mayor) y entrada en la Parroquia del I. Corazón de Maria
El triduo pascual estaba anunciado de las siguiente manera:
JUEVES SANTO (San Juan Bta): a las 16’30, confesiones, a las 17, Misa de Comunión, a las 19 Recepción de los Santos Oleos y a continuación Misa Solemne de la Cena del Señor, con Lavatorio de Pies, Solemne Traslado del Santísimo Sacramento al Monumento y Denudación de los Altares. A las 23, vigilia de Adoración Nocturna y Hora Santa.
JUEVES SANTO (I.C. de María): a las 17, confesiones. A las 19 Misa Solemnísima cantada In Coena Domini con el Lavatorio de Pies, de comunión genera, Traslado de S.D.M, etc pro populo seu ex offitio. A las 23, Hora Santa, Vigilia de Adoración Nocturna y Via Crucis publico-penitencial (Dr. Fleming, Ferrandis Luna, Finca roja, Plaza Palafox, Suria, Valldecabres, Chapí, Caudillo, Lepanto, Ramón y Cajal, justo y Pastor, Traslación hasta la Iglesia)
VIERNES SANTO: a las 11, Vía Crucis publico al Calvario: a las 12, Solemne Acción Litúrgica en memoria de la Pasión y Muerte del Señor: Lecturas, Oración solemne de los fieles; Adoración de la Cruz y Comunión. A las 19, Sermón del Descendimiento; a las 20’30 Procesión del Santo Entierro.

El año 1966 traía como novedad el cambio de calles en el recorrido del Santo Entierro que hasta ese año había sido la volta xicoteta y la volta gran de toda la vida (Iglesia-San Juan-Pl. Corazón de Jesús-Angel-San Vicente-Santa Felix-Mayor-Valencia-Santas Justa y Rufina-Fabricas-Rafael Valls-Mayor-Obispo Soler-Sagrario-Dr. Catalá-San Pascual-Mayor e Iglesia). Los años anteriores la afluencia de publico que acudía de otras localidades a presenciar el Santo Entierro, hacia que las calles se abarrotaran de gente, impidiendo que los pasos pudieran circular en condiciones como le pasó al Gran Poder un año en la calle del Angel donde se había concentrado tal cantidad de gente que impedían girar en condiciones, y ante la petición de los hermanos de que el publico se retirara para que todo se reanudara, la gente ponía pegas debido entre otras cosas a que era difícil tener un sitio privilegiado y habían acudido con mucha antelación. Al igual que un año la Cruz Parroquial había realizado la “volta xicoteta” y aún salían vestas de la Iglesia, llegando a paralizar la procesión y costando mucho que se reanudara. Estas anécdotas, unido al hecho de que Manises se había expandido mucho en zona urbana y habitantes, unido al hecho de que la Semana Santa Manisera gozaba de gran fama entre las poblaciones cercanas, motivó que la Junta Central de Hermandades pidiera formalmente al Ayuntamiento de Manises permiso para cambiar el itinerario del Santo Entierro, evidentemente con el visto bueno del nuevo párroco, Don Bernardo Bañuls, siendo estas las palabras del Alcalde en el Programa de ese mismo año.

Quiero aprovechar la ocasión para hacer un pequeños comentario acerca del acuerdo adoptado por la Corporación Municipal que presido, con fecha de 3 del actual, sobre el nuevo itinerario a seguir en la procesión del Santo Entierro. Acaso con dicho acuerdo se haya roto la tradición del itinerario que de antiguo se seguía pero el Ayuntamiento pensando en el esplendor de la procesión aludida y sin partidismos de ninguna clase, ha creído conveniente el modificar tan repetido itinerario.
Piensen los maniseros que el itinerario que se seguía proviene de cuando la población de Manises contaba con 5000 habitantes, poco más o menos, y en la actualidad nos estamos acercando a los 20000, por lo que la asistencia de personal hace que el esplendor, por los tumultos que se forman, quede disminuido de manera contundente.
Espero, pues, que la Junta Central de Hermandades de la Semana Santa, que los vecinos de Manises en general, acepten esta modificación, teniendo en cuenta que ha sido adoptada por la Corporación Municipal de forma desinteresada y sin querer perjudicar ni lesionar intereses particulares”.

Es evidente que este cambio de itinerario no fue bien acogido por todos, concretamente aquellos vecinos que veían como el Santo Entierro ya no pasaba por delante de sus casas. De esta forma el itinerario pasaba a ser el siguiente: Iglesia, Mayor, Obispo Soler, Sagrario, Castell, Centro, Cura Catala, San Bernardo, Mayor e Iglesia.

Ese año procesionaría por vez primera el Paso de las Tres Marías de la Hermandad del Santo Sepulcro con la intención de cerrar el Santo Entierro, zanjando de esa manera la aspiración lógica de ser la Virgen de la Soledad quien cerrara la Solemne Procesión. Así consta en el programa de 1966 aunque en el momento de salir la Procesión, Don Bernardo se opuso a que esto fuera así y “aconsejó” que el Paso de las Tres Marías fuera delante del Santo Sepulcro, quien definitivamente cerró el Santo Entierro, acompañado de autoridades eclesiásticas, civiles, piquete de soldados del Cuartel de Artillería Antiaérea que había en Manises y la Banda de Música.

Como curiosidad diremos que el Sábado Santo, en el I. Corazón de María se realizaba la Procesión del Silencio, presidida por la imagen de María Santísima de los Dolores y de la Misericordia, por las calles Dr. Fleming, Ferrandis Luna, Millan Astray (hoy Joanot Martorell), Cueva Santa, Rafael Atard, Grupo Santa Felix, Chapí, Caudillo (hoy Mayor) e Iglesia
El Domingo de Resurrección terminaban todos los actos con el Encuentro Glorioso, la Virgen partía desde el Convento de las Carmelitas (hoy Casa de Cultura y Juventud) acompañada de las Hdades. Esperanza, Salvador y Soledad y recorría la calle Mayor hasta la Plaza de la Iglesia. El Resucitada salía de la Iglesia y por las calles San Juan, Maestro Guillem, P.Valenciano llegaba hasta la Plaza de la Iglesia donde se encontraba con la Virgen.

La Semana Santa Manisera de 1966 fue intensa, con cinco hermandades y dos parroquias que en todo momento se complementaban. No quisiera terminar este articulo sin hacer un llamamiento a los antiguos hermanos del Salvador para que recuerden lo que fue su Hermandad y hagan un esfuerzo por sacar la imagen del Cristo junto al resto de imágenes de la Semana Santa Manisera Desde luego si así fuere que cuenten conmigo porque tendré mucho gusto en ayudarles.

Francisco Gimeno Miñana