Mostrando entradas con la etiqueta virgen de la soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta virgen de la soledad. Mostrar todas las entradas

miércoles, 4 de mayo de 2022

75 años Hermandad Soledad

75 AÑOS HERMANDAD VIRGEN DE LA SOLEDAD Y JESÚS DEL GRAN PODER (1945-2020)


En ocasiones miramos atrás y cuando vemos que hemos caminado 75 años son varias las sensaciones que se agolpan, satisfacción por el camino recorrido, alegría por todo lo que hemos hecho, tristeza por aquellos que empezaron y ya no están entre nosotros y esperanza porque entendemos que podemos seguir caminando muchos años más, aún quedan muchos proyectos por realizar y que ayudaran al fin de la Hermandad.




El año 1945 es clave en la historia que contamos, el año que la Hermandad de la Soledad comienza su andadura. Una hermandad nueva, que asumía la devoción por la Virgen de la Soledad en Manises, con cientos de años. Con una vesta compuesta por capucho, capa, cíngulo y botonadura de la túnica, de color negro, símbolo del luto de la Virgen y la túnica y guantes blancos símbolo de la pureza de María, teniendo la particularidad de tener doble capa ya que el día de Resurrección procesionaban con la capa blanca y todo rematado por el escudo, metálico en aquel momento, de la Hermandad en el capucho y el báculo, una vara rematada por el escudo de la Hermandad (la Cruz con el sudario rodeado de una corona de espinas). El primer Hermano Mayor fue Don Jose Royo Montaner, en 1947 se aprobarían los estatutos canónicos de la Hermandad y se confeccionaría el Guión-Estandarte, en 1948 el matrimonio Adela Gomez y Jesus Jose Escobar Folgado sufragarían la imagen de Jesus del Gran Poder siendo la primera hermandad manisera en tener dos pasos (un Cristo y una Virgen), en 1960 se confeccionó el manto largo de la Virgen de la Soledad, en 1974 se hizo el altar de cerámica de la Virgen de la Soledad en la Iglesia de San Juan Bautista, impulsado por Adela Gómez y Josefina Botet. 


Pero como en todo camino, hubo una parada. De 1978 a 1990 no hubo vestas en la Semana Santa Manisera. La tradición que respaldaba la devoción por la Virgen de la Soledad impulsó a un pequeño grupo de hermanos (Francisco Gimeno Botet, Angel Coll Belenguer, Jose Luis Soler Mico y Domingo Molina Ajenjo) a seguir presentes en la Semana Santa, y la Virgen de la Soledad siguió procesionando delante del Santo Sepulcro el Viernes Santo y en el Encuentro de Resurrección. Y en 1988 volvió a procesionar la imagen de Jesús del Gran Poder, en 1990 se sacó del baúl del olvido el Estandarte de la Hermandad para que precediera de nuevo a la Virgen de la Soledad, y en 1991 las primeras vestas en salir en el Santo entierro fueron las de la Hermandad, acompañando a la Virgen de la Soledad y en 1995 pudimos volver a reorganizar la Hermandad definitivamente. 


En 1996, los hermanos de la Soledad asumieron la organización y desarrollo del Acto del Descendimiento y en 1998 se realizó el primer Encuentro Doloroso. 


Una larga lista de acontecimientos y fechas que han marcado la vida de nuestra Hermandad y han hecho que desde 1945 demos testimonio público de nuestra FE. Y para conseguir este objetivo, hoy la Hermandad cuenta con una banda de tambores, los grupos de portadores de cada Paso, las Camareras de la Virgen, los hermanos colaboradores, los personajes bíblicos y las vestas.


El agradecimiento de la Hermandad a todas las personas que han formado y forman parte de nuestra filas de hermanos, nuestro respeto por los hermanos fundadores y nuestro permanente reconocimiento hacia todos los maniseros que con su apoyo han hecho posible esta andadura de tantos años. 


Que la vivencia de esta Semana Santa acrecente nuestra Fe, fortalezca nuestras creencias y permita que seamos catequesis para todos los que nos vean procesionar.


Francisco Gimeno Miñana


(artículo publicado en el Libro-Programa de la Semana Santa Manisera 2022, aunque allí no esta firmado)

miércoles, 27 de abril de 2022

Encuentro Doloroso 2022

 



Hay fotografías y fotografías en la vida de una persona. Las hay que únicamente captan una imagen y nada más, las hay que van más allá y captan mucho más. En esta fotografía estoy con Chelo, mi mujer. No soy muy dado a publicar fotografías particulares, pero esta me ha parecido muy buena. Los dos con la Virgen de la Soledad, después del Encuentro Doloroso que por razones de lluvia tuvo que celebrarse en el interior de la Iglesia de San Juan Bautista el Miércoles 13 de abril de 2022. El Encuentro empezó a las 21 horas y recoge el momento en el que Jesús cargado con la Cruz camino del Calvario se encuentra con su Madre. 

domingo, 16 de febrero de 2020

miércoles, 19 de febrero de 2014

Encuentro Doloroso en Manises

ENCUENTRO DOLOROSO MANISES

El reloj de la Iglesia de San Juan Bautista marca las nueve y cuarto de la noche, de un día no cualquiera, es Miércoles Santo. El invierno ya lejano, la primavera que se respira, el leve recuerdo de las hojas secas ante la visión de árboles frondosos, el vestir de los maniseros propio del calendario, son testimonios de que empieza todo un ritual, una ceremonia popular, una liturgia callejera, una tradición que año tras año se repite para hacer posible el Encuentro Doloroso entre Nuestra Señora de la Soledad y Nuestro  Padre Jesús del Gran Poder.

Los primeros penitentes empiezan a mover, los capirotes verdes acompasan su movimiento al son del tambor. En orden riguroso, solemne, precedidos de su Estandarte con el rostro del Cristo de las Misericordias, los hermanos de la Esperanza van dejando atrás la Plaza de la Iglesia, encaminándose por la calle Mayor, hacia la calle Obispo Soler. Los hermanos de la Soledad formados están, el color negro inunda el templo, es el color solemne, el de las grandes ocasiones, es el negro elegante de una celebración sino única si peculiar. Nuestra Señora de la Soledad, regia, cercana, en el pasillo de la Iglesia elevada por sus catorce portadores, observando como a un gesto del hermano canastilla van colocándose el capuchón sus cofrades, cogiendo una posición que ya no abandonaran hasta que vuelvan a entrar en la misma Iglesia. Se oye una corneta, es la indicación que la Hermandad va a salir, suenan los tambores y el veterano Estandarte de la Hermandad inicia la Procesión, le siguen los estandartes marianos, la banda de cornetas y tambores, los hermanos de la Soledad y la Virgen, con sus portadores, las camareras de la Virgen y en la Plaza espera la Banda de Música, que interpreta el Himno Nacional anunciando que la Soledad está de nuevo en la calle, va a recorrer Manises, para anunciar a todos que su Hijo está sufriendo y va a morir para salvarnos a todos. Con paso firme y ordenado, la Virgen de la Soledad encara la calle Mayor, se oyen los sones de “Caridad del Guadalquivir”, la música empuja a los portadores y la Virgen va firme y segura. 


      A su vez los tambores de la Flagelación y el Sepulcro dan a entender que la otra procesión ya marcha, se oye las notas de la Saeta, la música de los versos de Machado “Quien me presta una escalera, para subir al madero, a quitarle los clavos, a Jesús el Nazareno. La Saeta el Cantar al Cristo de los Gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar...... y sale a la plaza de la Iglesia la imagen de Jesús del Gran Poder, precedido por la Cruz Guía de la Soledad, mostrando un magnifico porte, con sus voluntariosos portadores, con la carga de la cruz, de una cruz que somos todos, que apoya sobre sus hombros y sin vacilar tira adelante, es el Gran Poder dicen unos, es el Nazareno, es el Gran Llover, el que todo lo puede, al que estamos rogando y rezando, al que le contamos nuestras penas y al que le agradecemos nuestras alegrías, es el Cristo que ampara a todos los hermanos de la Soledad, el que bajamos con esfuerzo y subimos con dificultad, al que llevamos con sudor y cansancio, es el Cristo que centra nuestras historias y anécdotas junto a la Soledad. 

Y de esta forma los dos séquitos recorren la cuna de la cerámica para encontrarse delante del Ayuntamiento. Parón forzoso, el dolor le impide caminar a Maria, la amargura de ver como sufre su Hijo hace que los portadores suspendan la marcha, cuantas madres maniseras se estarán viendo reflejadas en este instante, cuantas mujeres estarán haciendo suyo ese dolor en ese momento. Sin ayuda y sin fuerzas, aunque exhausto por el esfuerzo inhumano, el Gran Poder aún tiene aliento para consolar a su Madre, que gran ejemplo para todos, para los hermanos de la Soledad, para los hermanos de la Esperanza, para los cofrades del Santo Sepulcro y para los miembros de la Flagelación, que le acompañan y desde la pequeñez e impotencia quieren que el Gran Poder haga su trayecto sintiendo el amor y Fe en El y en su mensaje. De repente, dos voces rompen el silencio del momento. Que bella lectura, una voz masculina, otra femenina, y la Virgen de la Soledad comienza a acercarse, la corneta toca silencio e impone que en tan crucial instante no haya mas protagonistas que Maria y su Hijo Jesús, el corneta colorado por el esfuerzo, imbuido de la emoción acaba sus notas para que un gran estruendo anuncie que se han encontrado en el camino del Golgota y ver la reverencia de la Soledad ante el Gran Poder, que como Rey que es es elevado por encima de todos.

En ese momento................ las cuatro hermandades juntas, como siempre han ido, vuelven a marchar por las calles del centro histórico, recorriendo aquellas vías que vieron nacer nuestra Semana Santa Manisera, saboreando la Manises de siempre, la que guarda la esencia de sus gentes. Rojos, morados, verdes y negros en armónica formación acompañan al Gran Poder y a la Soledad en ese camino final, que volverá a tener gran emoción cuando el Nazareno entrando de cara a la Plaza de la Iglesia se despida de su Madre que ve como se le va el Hijo y llama a todos los maniseros a que ayuden a Maria, la acompañen y la consuelen.

FRANCISCO GIMENO MIÑANA

sábado, 15 de febrero de 2014

Estandarte de la Hermandad de la Soledad, de Manises



Estandarte 
Hermandad Virgen de la Soledad y Jesus del Gran Poder


Estandarte Hermandad de la Soledad, Manises.
       El Estandarte o Guion de la Hermandad de la Soledad, de Manises, data de 1947, misma fecha en la que fueron aprobados sus Estatutos y por tanto erigida canónicamente en la Parroquia de San Juan Bautista, dos años después de su fundación en 1945. 

       Portado sobre una vara metálica vertical, cruzada por una vara horizontal haciendo la forma de cruz, y rematada en la actualidad por el escudo de la Hermandad, la cruz con el sudario rodeado de la corona de espinas, aunque durante décadas el remate fue una sencilla cruz de metal. 

    El estandarte esta confeccionado con tela de terciopelo negra, ribeteada de un fleco en blanco y negro, y sobre la tela hay bordados en plata una serie de símbolos de la Pasión.

     El motivo central es la Santa Cruz, símbolo del cristianismo, del que cuelga el Sudario con el que fue descendido el cuerpo de Jesucristo.

  En el ángulo superior derecho los tres clavos con que Jesucristo fue crucificado que nos recuerda el tormento que padecio. La muerte de Jesús fue todavía peor que la crucifixión común. No a todos los criminales condenados los clavaban a la cruz. Muchos eran amarrados. A Jesús lo acostaron y clavaron sus manos en posición abierta en el madero horizontal. Esta viga se llamaba patibulum y en ese momento estaba separado el madero vertical, que estaba clavado al suelo de forma permanente.

    Los clavos que los romanos usaban eran de trece a dieciocho centímetros de largo, afilados hasta terminar en una punta aguda. Se clavaban por las muñecas.  El clavo atravesaba el nervio mediano. Ese es el nervio mayor que sale de la mano y quedaba triturado por el clavo que lo martillaba. Este dolor es similar al que uno siente cuando se golpea accidentalmente el codo y se da en ese huesito (en el nervio llamado cúbito), pero ahora imagine tomar un par de pinzas y presionar hasta triturar ese nervio, ese dolor es similar al que Jesús experimentó.  Al romper ese tendón Jesús y por tener sus muñecas clavadas, Jesús fue  obligando a forzar todos los músculos de su espalda para poder respirar.

Estandarte abriendo paso de la Hermandad, calle Mayor.
    En el ángulo superior izquierdo la lanza y el hisopo. De la lanza se habla en Juan 19.33•34, (Pero al llegar a Jesus, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua). Según el Evangelio apócrifo de Nicodemo el nombre del soldado romano que atraviesa el costado de Cristo es Cayo Casio Longino quien viendo como Jesús expiraba dijo: "Verdaderamente este hombre era hijo de Dios", Marcos 15.39 . Del hisopeo se habla en el Evangelio de San Juan, tras decir Jesus Tengo sed, había una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopeo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca. 

    En el ángulo inferior derecho el corazón atravesado por el puñal del que brota una llama de fuego . Este símbolo nos recuerda la predicción del anciano Simeon el día de la presentación de Jesus en el Templo, Lucas 2,35, Y Simeon bendijo a entrambos y dijo a Maria, su madre, Mira, este niño esta destinado para ruina, y para resurrección de muchos en Israel y para ser el blanco de las contradicciones El mundo se dividida en dos bandos, los amigos y los enemigos de Jesus y una espada traspasara tu propia alma para que se descubran los pensamientos ocultos en los corazones de muchos. 

Barrio San Francisco
    En el ángulo inferior izquierdo el martillo y el flagellum taxillatum, con que fue torturado, una especie de látigo compuesto básicamente de un bastón con tiras de cuero. La punta de cada tira se encontraba rematad con fragmentos de hueso de cordero y de plomo. Para la flagelación, el hombre era desnudado, y sus manos eran atadas a un poste. Las espaldas, las nalgas y las piernas eran azotadas, bien sea por dos soldados o por uno que alternaba la posición. La severidad de la flagelación dependía de la disposición de los verdugos y su objetivo era debilitar a la víctima a un estado próximo al colapso o la muerte.
    Alrededor y debajo del motivo central encontramos el nombre de la Hermandad, que en 1947 solo tenia como advocacion la Virgen de la Soledad, no seria hasta 1948 cuando se esculpió y bendijo la imagen de Jesus del Gran Poder, Hermandad de Ntra Señora de la Soledad, Manises y el año de confección del estandarte 1947.

    Nuestro Estandarte siempre precede a los hermanos, que con sus vestas de capucho y capa negra con tunica blanca, participan en las Procesiones, el Miercoles y Viernes Santo junto al estandarte, procesiona la Cruz Guia y los estandarte marianos.

Francisco Gimeno Miñana

domingo, 19 de septiembre de 2010

Fotografias Pregón Semana Santa Manisera 2010

PREGÓN DE LA SEMANA SANTA MANISERA 2010

  Distinción de la Semana Santa para Don Francisco Gimeno Botet, de la Hermandad Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder, de Manises.


  Estandarte de las Hermandades de la Semana Santa Manisera, de izquierda a derecha Hermandad de la Esperanza (verdes), Hermandad de la Flagelación (rojos), Junta de Hermandades, Hermandad del Sepulcro (morados) y Hermandad de la Soledad (negros).


  El distinguido, Don Francisco Gimeno Botet con el Alcalde de Manises, Enrique Crespo Calatrava, a su derecha, y el Cronista Oficial de la Ciudad de Manises y Pregonero de la Semana Santa de este año Don Jose Luis de Tomas Garcia, a su izquierda. El resto de personas son la familia del Distinguido, su mujer Encarna Miñana Alba, sus hijos, nueras, su nieto Jaime Gimeno Luque y amigos.


  El Distinguido con el Alcalde de Manises, con el presentador del acto, Don Francisco Tos Viala y con   la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera.



Don Francisco Gimeno Botet firmando en el Libro de Honor de la Semana Santa Manisera


















Francisco Gimeno Botet, Distinguido Semana Santa Manisera 2010

    Francisco Gimeno Botet, nacido el 25 de enero de 1944, en la Ciudad de Manises, hijo de Francisco y Josefina, casado con Encarnación Miñana y padre de tres hijos (Paco, Amadeo y Jaime), es una persona vinculada a la Semana Santa Manisera, a través de la Hermandad Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder “els negres”, desde bien pequeño, vinculación que con el transcurrir de los años ha ido creciendo de una manera muy intensa, llegando a ser uno de sus referentes históricos. Su padre, Francisco Gimeno Adrián, fue uno de los fundadores de la Hermandad de la Soledad en 1945, su madre Josefina Botet Nadal, ha sido la encargada de vestir la imagen de la Virgen de la Soledad durante muchísimos años. 


F.Gimeno portando la Virgen de la Soledad
de alegria, derecha .
    Las primeras participaciones de Francisco Gimeno Botet en las procesiones de la Semana Santa Manisera fueron como sayón romano, personaje que entonces era representado por niños, tal y como se hacia con otros personajes como la Verónica, el Nazareno o la Samaritana. 

    Ya en la década de los 60 del S.XX, siendo Hermano Mayor de la Soledad D.Angel Coll Belelnguer, comienza a ejercer diversos cargos de responsabilidad en la Hermandad, incorporándose como representante de la misma en la Junta Central de Hermandades en 1964, la cual no abandonaría hasta 1978, fecha en que se disolvió. En la Junta Central ocupó diferentes vocalías, llegando a ser secretario de la misma, además de uno de sus primeros representantes en la entonces Junta Provincial de Semana Santa de Valencia, y siendo uno de los refundadores de la Junta de Hermandades de la Semana Santa Manisera en 1992. 

    En 1968 sustituye en el cargo de Hermano Mayor de la Soledad a D.Angel Coll Belenguer, cargo que ostentaría hasta 1996. Dentro de su Hermandad ha sido portador de la Virgen de la Soledad, de Jesús del Gran Poder, de la Virgen de la Soledad de alegría y últimamente del Paso de la Vera Cruz, siendo desde finales de los 60 el encargado de quitar el velo a la Virgen en el momento del Encuentro con Jesús Resucitado, responsabilidad que ha realizado cada año desde entonces, aun cuando la lluvia impidió que se hiciera en la calle y se realizara dentro de la Iglesia de San Juan Bautista. 

    En 1979 con la desaparición de las cuatro hermandades formó parte de un grupo de amantes de la Semana Santa y feligreses que se encargó de mantener y coordinar los actos de Semana Santa que siguieron realizándose como el Acto del Descendimiento, Santo Entierro y Encuentro Glorioso, además de propiciar junto a Angel Coll Belenguer, Domingo Molina Ajenjo y José Luis Soler Micó que la Virgen de la Soledad no dejara nunca de procesionar en el Santo Entierro, como lo ha venido haciendo durante casi 500 años en Manises. Desde 1979, primero como parte de un grupo de feligreses y desde 1996 como parte de la Hermandad de la Soledad, ha organizado y realizado el Acto del Descendimiento, en la tarde del Viernes Santo, en la Iglesia de San Juan Bautista, momentos previos a la salida del Santo Entierro, siendo el encargado de dar los golpes a la cruz para extraer los clavos del crucificado, así como el manejo del sudario que permite descolgar la imagen de Cristo; en el año 1998 fue nombrado Caballero del Descendimiento por la Hermandad de la Soledad. 

    Hoy, en el año 2010 sigue siendo parte de la Hermandad de la Soledad, apoyando a las nuevas generaciones que rigen esta hermandad. Francisco Gimeno Botet es por todo esto merecedor de la Distinción Especial de la Semana Santa Manisera del año 2010.