lunes, 17 de agosto de 2026

Voto Asuncionista A.N.E Manises


 VOTO ASUNCIONISTA A.N.E. MANISES



Fachada de la Iglesia San Juan Bautista de
Manises (1751)

Coincidiendo con los días centrales de agosto en los que España entera festeja y celebra el dogma de la Asunción de Maria he querido recuperar y poner en valor un acontecimiento fundamental en la crónica religiosa y social de nuestra localidad. No solo es un recuerdo a la devoción mariana de nuestra Ciudad, sino que justifica y contextualiza históricamente cómo la comunidad eclesial manisera se unió al clamor universal que transformaría la teología del siglo XX a través del Voto Asuncionista, en este caso de la sección local de la Adoración Nocturna Española. A través de estas líneas, se explica el origen de una fe multisecular que arraigó en el Reino de Valencia desde los tiempos de Jaime I y que tuvo en Manises un eco adelantado y valiente dos años antes de la proclamación del dogma papal.


Tras años de preparación en el que la Iglesia Universal tal como lo demuestran documentos como la carta encíclica del Papa Pio XII “Deiparae Virginis Mariae” (De la Virgen Madre de Dios), publicada el 1 de mayo de 1946, en el que intenta averiguar el sentir del episcopado y de la Iglesia acerca de la Asunción, el año 1950 inscribió una de las páginas más significativas en la historia del catolicismo contemporáneo. El 1 de noviembre de ese año, mediante la constitución apostólica Munificentissimus Deus, el Papa Pío XII proclamó solemnemente el dogma de la Asunción de la Virgen María. Esta declaración pontificia no solo transformó la teología mariana, sino que desató una ola de fervor religioso de gran alcance en toda la Cristiandad.


La devoción universal a este misterio se remonta a los primeros tiempos del cristianismo. Hacia el año 500, comenzó a conmemorarse el tránsito de María con una festividad fijada el 15 de agosto en el santuario mariano de Getsemaní (Jerusalén). En la tradición bizantina de las iglesias orientales, esta celebración se denominó originalmente la "Dormición de la Virgen". El término hacía referencia al "sueño" o tránsito pacífico de María antes de ser glorificada. El emperador bizantino Mauricio (582-602) extendió la fiesta a todo el Imperio de Oriente. Posteriormente, a mediados del siglo VII, el papa Teodoro I introdujo oficialmente la festividad en Roma y en la Iglesia occidental.


El 15 de agosto representa litúrgicamente "la victoria de Dios en la Virgen María" sobre la muerte, vinculándolo de forma directa con el misterio de la resurrección de Jesucristo. 


En el Reino de Valencia, sabemos que en el siglo XIII se había impuesto ya la tradición de estas creencias, como bien lo prueba el rey Jaime I “el Conquistador”, quien consagró al Misterio de la Asunción muchas de las Iglesias principales de las ciudades conquistadas y que originariamente fueron mezquitas musulmanas. Buena prueba de ello fue la consagración a la Asunción de la Virgen de la Iglesia Mayor de Valencia o Catedral.


Imagen de la Virgen de la Asunción Parroquia S. Juan Bta 
de Manises

Concretando más en el tiempo y ya en nuestra localidad, sabemos que en 1948 la Sección Local de la Adoración Nocturna Española (A.N.E) realizó el voto asuncionista que se convirtió en una petición elevada a Su Santidad Pio XII para que fuera declarado Dogma este misterio. El "Voto Asuncionista" consistió en la formulación de una promesa o juramento solemne por el cual los adoradores nocturnos declaraban solemnemente su fe inquebrantable en la Asunción en cuerpo y alma de la Virgen María a los cielos, sumándose a la petición colectiva para que fuera declarado dogma. En ese momento Manises contaba con una sola Parroquia, la de San Juan Bautista, regida por Don Jose Granell Cardo, siendo presidente de la sección locaL de la A.N.E Don Ernesto Diez Royo (del 28-3-1948 al 18-3-1949), quien había sustituido a Don Francisco Benlloch Verdejo (del 23-3-1947 al 18-3-1948). La sección local de la Adoración Nocturna fue fundada en el año 1893, llegando a contar con dos turnos de vela bajo la advocación de San Juan Bautista el primero y de las Santas Justa y Rufina, patronas de Manises, el segundo que fue fundado en 1926, al año siguiente de la proclamación canónica de las Santas como Patronas de Manises. 

 

A continuación reproducimos integra la formula con la que todos los adoradores de ese momento juraron y a la vez la Sección local de la A.N.E manifestó su adhesión. 

 

 

 Adorado sea el Santísimo Sacramento del Altar 

Ave María Purísima 

 

 VOTO ASUNCIONISTA 

 

 

 En la Iglesia Parroquial de esta Ciudad a once de abril de mil novecientos cuarenta y ocho (domingo), a continuación de la Misa de once, previa convocatoria del Rvdo. Sr. Cura Párroco, Arcipreste de Valencia ( Sureste ), se reunió el consejo Directivo de esta Sección y después de las preces y escuchar el significado del VOTO ASUNCIONISTA, tomó el acuerdo de adherirse al mismo adoptando y suscribiendo la siguiente formula: 

 

 “ Juramos confesar y confesamos que María, Madre de Dios, murió, resucito y subió a los cielos en cuerpo y alma. Rogamos a Su Santidad el Papa Pío XII, actualmente reinante, que esta verdad, que creemos y profesamos, sea proclamada dogma de Fe Católica “ 

 

  Con una salve en acción de gracias se levantó la sesión. 


 

El Voto Asuncionista de la Adoración Nocturna de Manises en 1948 trasciende la mera catalogación de efeméride religiosa. Este acontecimiento histórico representa el punto de encuentro entre una corriente teológica de dimensión universal y la vivencia espiritual íntima de una comunidad local. Analizar este suceso nos permite comprender mejor los mecanismos de cohesión social, la influencia de las instituciones laicales de la época y el arraigo de unas tradiciones que contribuyeron de forma decisiva a forjar la memoria histórica y cultural de Manises.


La proclamación del Voto Asuncionista no solo se realizó en nuestra Ciudad por lo que continuó su camino el 8 de mayo de 1948, fecha de celebración del XXV aniversario de la Coronación de la Virgen de los Desamparados de Valencia, incluyendo por parte del Arzobispo Don Marcelino Olaechea el voto asuncionista de toda la diócesis.


Francisco E. Gimeno Miñana





 

sábado, 23 de mayo de 2026

¿Quién alzará el "Crit del Palleter" en Manises?

 

El 23 de mayo de 1808, un humilde vendedor de pajuelas de azufre (utilizadas para encender el fuego) llamado Vicente Doménech, “el Palleter”, protagonizó en Valencia uno de los actos de dignidad popular más recordados de nuestra historia. Armado únicamente con su voz, enarbolando como bandera un trozo de tela con una estampa de la “Mare de Deu dels Desamparats” y la firme convicción de defender su tierra, declaró la guerra a Napoleón. Aquel grito no fue un acto de locura; fue la rebelión de la sociedad civil frente al olvido, el sometimiento y la injusticia de unos gobernantes que miraban hacia otro lado.


    Más de dos siglos después y salvando las distancias históricas, nuestro municipio padece un silencioso letargo institucional que exige, de manera urgente, que alguien vuelva a alzar la voz en defensa de lo nuestro.


  ¿Quién encarnará, hoy, el espíritu del Palleter en Manises?. La parálisis institucional que vive el municipio empieza a ser insostenible. Mientras el equipo de gobierno actual lidia con la incertidumbre política y los complejos relevos en la alcaldía tras los problemas de salud del actual alcalde, la gestión del día a día se resiente. Los pactos de despacho parecen pesar más que las soluciones reales para los vecinos, convirtiendo la gobernabilidad en un tablero de ajedrez donde la ciudadanía es la única que pierde posiciones.


    Hay que exigir de una vez por todas la finalización de las infraestructuras pendientes. No podemos permitir que Manises caiga en la desidia política por culpa de los intereses partidistas de cara al cierre del mandato. Es inaceptable que la mejora de instalaciones municipales se eternice y se conviertan en una permanente molestia para los maniseros. También hace falta ese grito de rebeldía para defender nuestra identidad: la cerámica tradicional y nuestros artesanos locales, que luchan día a día por sobrevivir frente a la globalización y la falta de un apoyo institucional verdaderamente transformador.


    El Palleter nos enseñó que el tamaño del gigante no importa cuando la causa es justa. No podemos resignarnos a tratar Manises como un municipio de segunda, conformándonos con parches en lugar de soluciones reales para la movilidad, la seguridad y los servicios públicos. El "Crit" hoy no se dirige contra un ejército extranjero; se dirige contra la ineficacia y la burocracia que asfixia nuestros servicios esenciales.


    A esto se suma un preocupante blindaje institucional. La oposición ha denunciado públicamente episodios de opacidad y censura en la comunicación municipal y el acceso a los expedientes. Una democracia local sana exige paredes de cristal, debate abierto y escucha activa, no el bloqueo de los canales donde el vecino expresa sus quejas legítimas. El Palleter nos demostró que el poder emana del pueblo, y resulta contradictorio que un gobierno que se autodefine como progresista cierre las ventanas a la fiscalización ciudadana.


    Los vecinos de Manises no necesitamos un líder supremo, pero sí necesitamos despertar de la apatía, acudir a los plenos, informarnos mediante la prensa y exigir a nuestros representantes que dejen a un lado los cálculos electorales. Es hora de romper el silencio y recordarles que están ahí para servir al pueblo, no para servirse de él. Es hora de que las asociaciones, los comercios y la ciudadanía en general recuperemos el orgullo local. Debemos exigir con firmeza lo que por derecho nos corresponde. El silencio solo beneficia a quienes prefieren una ciudadanía sumisa. Es el momento de hablar alto y claro.


¡¡ Vixca Manises y vixca la gent treballadora

que alça esta ciutat tots els dies!!


Francisco Gimeno Miñana

23 de mayo de 2026