SEMANA SANTA MANISERA
La quema de los monumentos falleros y la consecuente llegada de la primavera al compas de la saeta de Antonio Machado nos recuerda buscar una escalera para bajar a Jesús del madero porque vivimos la Semana Santa, una semana llena de Fe, llena de tradición como lo vemos a través de nuestra Semana Santa Manisera.
Cuatro Hermandades o Cofradías hacen que las calles y plazas de Manises se llenen de Traslados, Procesiones y Encuentros con los que transmiten que estamos en la semana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Cuando nos acercamos a presenciar las procesiones vemos que el elemento más característico es la vesta, el habito que visten los hermanos de las Hermandades y que está formado por capucho con el que se mantienen el anonimato al tapar el rostro, la túnica con el cíngulo símbolo de penitencia, la capa, los guantes y el báculo que es la vara, de metal generalmente aunque puede ser de otro material, que los hermanos portan en las procesiones y que dan una identidad corporativa.
Así pues, en Manises nos encontramos actualmente con cuatro Hermandades:
1.- Hermandad del Santo Sepulcro y Caballeros del Santo Entierro, fundada en 1930, con dos pasos, el Calvario del Ave Maria y el Santo Sepulcro con el Cristo Yacente. Su vesta está configurada por capucho morado con el Sepulcro bordado, capa morada con la Cruz del Santo Sepulcro bordada en el lado izquierdo, túnica blanca, cíngulo morado y blanco, sandalias moradas, báculo de metal dorado rematado por la maqueta del Santo Sepulcro y guantes blancos. El color morado es símbolo de penitencia y el color blanco símbolo de la divinidad de Cristo. Son conocidos popularmente como “els morats” por el color predominante.
2.- Hermandad de La Flagelación del Señor, Ecce-Homo y María Santísima de la Amargura y el Perdón, fundada en 1944. Tiene tres pasos, La Flagelación del Señor, el Ecce-Homo, y la Virgen de la Amargura y el Perdón. Su vesta está configurada por capuchón rojo con la columna y el flagelo rodeados de la corona de espinas bordado en el mismo, túnica de color rojo, capa blanca con la Cruz de Montesa bordada en el lado izquierdo, cíngulo amarillo, báculo de metal dorado rematado por la imagen del flagelado rodeado de la corona de espinas, y guantes blancos. El rojo es el color que representa la sangre de Cristo, el amarillo es el símbolo de la realeza de Jesús y el blanco el color de la inocencia de Cristo. Son conocidos popularmente como “els rojos” por el color predominante en la vesta.
3.- Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, Virgen de la Soledad, y del Descendimiento, fundada en 1945. Esta Hermandad procesiona con tres pasos, Jesús del Gran Poder (con la cruz a cuestas), la Vera Cruz y la Virgen de la Soledad. Su vesta se basa en el capuchón negro con el escudo de la Hermandad bordado, capa negra, túnica blanca con botonadura y cíngulo de color negro, báculo de metal blanco rematado en color dorado por la Cruz desnuda con el Sudario rodeada de la Corona de Espinas (escudo Hermandad), guantes blancos y negros, únicamente para el Miércoles Santo y Viernes Santo.
Popularmente se les conoce como “els negres” ya que es el color que destaca en su vesta. El color negro representa el luto de la Virgen por la muerte de su Hijo en la Cruz y el color blanco la pureza tanto de Maria como de su Hijo.
4.- Hermandad de Nuestro Padre Jesús de las Misericordias y Maria Santísima Esperanza de los Desamparados, fundada en 1946, con dos pasos, Nuestro Padre Jesús de las Misericordias y la Virgen de la Esperanza. Su vesta está formada por capucho verde con el escudo de la Hermandad bordado, cíngulo de color verde, capa, túnica y guantes de color blanco, con báculo de metal blanco rematado por el escudo de la Cofradía. El color verde es el de la Esperanza y son popularmente conocidos como “els verds”.
Los orígenes de la Semana Santa Manisera se remontan al Siglo XVI. De 1574 son los primeros datos conocidos de la existencia de la Cofradía de la Sangre, una pujante Cofradía que organizó durante decenios las procesiones de la Semana Santa. La familia Boil, Señores de Manises, siempre estuvo ligada de una manera u otra a la Semana Santa ya sea perteneciendo a la Cofradía de las Sangre, ya sea de manera directa velando por el mantenimiento de imágenes y enseres como lo atestigua el hecho de que en 1811 la Marquesa de la Scala (Señora de Manises) encargara un nuevo manto para la imagen de la Virgen de la Soledad a las Camareras de la Asunción.
A finales del siglo XIX encontramos que no habiendo cofradía o colectivo que organizaran los actos de la Semana Santa, esta responsabilidad recae en dos familias, la de Don Francisco Arenes Sanchis y la de los hermanos Don Felix y Don Justo Vilar Arenes, primos hermanos del anterior, que de manera alterna van organizando los actos de la Semana Santa, principalmente el Acto del Descendimiento y el Santo Entierro.
En 1930, el Párroco de ese momento Monseñor Aviñó impulsa la creación de una cofradía de carácter amplio y popular, la Cofradía del Santo Entierro, embrión de la actual del Santo Sepulcro.
Con la aparición de las actuales Hermandades a mitad de los años 40 del siglo XX la Semana Santa Manisera evoluciona hasta nuestros días, conjugando nuevos actos con los actos tradicionales maniseros principalmente en la tarde del Viernes Santo. Destaca la realización dentro de la Iglesia de San Juan Bautista del Acto del Descendimiento, en el que los hermanos de la Soledad desenclavan solemnemente el cuerpo del Crucificado, momentos previos a la Solemne Procesión del Santo Entierro. Este Acto del Descendimiento se conserva en muy pocas poblaciones valencianas siendo Manises junto a Sagunto y Oliva donde se conserva su realización.
La Solemne Procesión del Santo Entierro en la tarde-noche del Viernes Santo recoge la participación de todas las Hermandades, junto a todos sus Pasos, siendo la más solemne de todas cuantas se realizan en la Semana Santa Manisera. Por último, destacar el Encuentro Glorioso la mañana del Domingo de Resurrección en el que las imágenes del Resucitado y la Virgen se encuentran en la Plaza de la Iglesia, La imagen de la Virgen de la Soledad de alegría una vez esta frente a la imagen de Jesús Resucitado realiza tres reverencias hacia adelante y tres reverencias hacia atrás, cuya última reverencia da pie a la retirada del velo negro que da paso a una explosión de alegría en la Plaza de la Iglesia, en la que los sones del Himno Nacional se mezclan con los aplausos, los tambores, la caída de las aleluyas con versos en lengua valenciana y las campanas del campanario.
Antes de acabar, me gustaría nombrar a la Hermandad del Cristo del Salvador, una quinta Hermandad que existió en Manises entre los años 1964 y 1972, erigida en la Parroquia del Inmaculado Corazón de Maria. Aquella Hermandad procesionaba con dos pasos, el Cristo del Salvador (imagen que hoy preside el Altar Mayor de la Iglesia del Inmaculado Corazón de Maria) y la Virgen del Mayor Dolor. Los hermanos vestían capucho blanco con el rostro del Cristo del Salvador pintado en el mismo, capa negra con una cruz amarilla en el lado izquierdo, túnica blanca, cíngulo morado, báculo metálico rematado con una cruz y guantes blancos.
Hoy, en el Siglo XXI la Semana Santa Manisera sigue siendo una vivencia en la que Fe, devoción y tradición se mezclan para hacer una semana única en la que traslados, encuentros y procesiones puedan transmitir el mensaje de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo de la mejor manera.
Francisco Gimeno Miñana
Artículo publicado en el Llibret de la Falla ePensat i Fer de Manises, de año 2026.